Lista De Cosas Por Hacer

No todos tenemos pendientes para realizar, a veces vivimos el día a día, carpe diem. Pero otros sí tienen listas con puntos para hacer, con algunas cosas que les gustaría hacer. Algunas listas son inofensivas. Otras no lo son tanto. Esta historia tiene una de las segundas.
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A pesar de que llevaba días sin tocar su libreta, se recostó en su cama y la colocó sobre su pecho. Abrió la portada y leyó la primera hoja. Era una lista de cosas que había prometido hacer desde el comienzo del año (su lista de deseos o promesas de año nuevo para quienes creen en esas cosas, él sólo la había titulado “Lista De Cosas Por Hacer“, por supuesto, significaba lo mismo).
La primera cosa ya la había cumplido y tenía un tache enfrente del enunciado: “Conseguir una novia”. No fue muy difícil. Sólo se le declaró a su amiga Elizabet. Ella hizo todo lo demás: le dijo que sí, se le aventó y lo besó profundamente hasta sacar el alma de su cuerpo. Él también lo hizo pero lentamente. Pero después.
La segunda frase que estaba apuntada era: “Conseguir financiamiento para publicar los libros que he escrito”. En eso tampoco dejó pasar mucho tiempo. Un mes después escribió un cuento para un concurso y lo envió. Esperó otro mes y los resultados llegaron: él fue el ganador de 25.000 pesos. Con ese dinero registró, primero, los escritos que había hecho al INDAUTOR y después buscó una editorial que le ofreciera lo que buscaba. Ninguna se ajustó a lo que quería pero supuso que era por ser novel. Decidió por una llamada Editorial Perplejidad en donde daba oportunidad a ese tipo de escritores y publicó sin ningún problema. No ha tenido muchas ventas pero ver realizado su sueño es uno de sus mayores logros. La frase estaba tachada.
La siguiente frase, de 7, que se encontraba en la libreta era “Liquidar deudas”. Con el dinero ganado del concurso y con el poco que ganó en la publicación de su libro pudo cumplir con ello. Las personas a las que les debía se sorprendieron pues no pensaban que tan pronto verían su dinero de regreso. Muchos le preguntaron por el origen del dinero y él sólo contestaba:
-De una fuente negra.
Y era cierto. Sus historias eran escritas con una pluma Bic color negra de punto fino.
La cuarta frase no era tan importante pero para efectos de sus decisiones lo era. Saber que podía cumplir con todo lo que se proponía era una buena señal. La confianza era algo que a veces le fallaba pero que con ese punto pudo conseguir otras cosas más. Decía: “Conseguir trabajo”. No fue fácil pero lo hizo. A mediados de año, después de salir de vacaciones, tuvo que buscar un trabajo para financiar otros proyectos y para pagar la escuela. Al final lo logró. No fue algo que le gustara pero el pago sí lo era. También tenía una cruz delante.
La quinta frase titulada “Conseguir una casa y mudarme”, era la única que se encontraba sin un tache. No porque no fuera importante, ni porque fuera imposible, pero mientras pasaba el tiempo dejó de interesarle el tema. Pensó que después del punto 7 ya no tendría caso.
La sexta frase era un combinado de varias.
Aquel personaje que leía su libreta y rememoraba las cosas que lo hicieron tachar cada una de las frases se levantó y checó su laptop. Borró todos sus documentos, carpetas, aplicaciones y música. Le pasó Ccleaner y otros ejecutables. Después borró el servidor y el programa de Windows. Le echó un poco de agua y después la quemó. Ya había dejado programadas las entradas de su blog personal para que se publicaran al día siguiente y al día siguiente y al día siguiente y al día siguiente… eran cartas de despedida, eran reseñas de libros, películas y discos, eran reseñas de eventos a los que fue y a los que nunca asistió, eran confesiones de amor y de odio, eran todo lo que nunca fue en vida.
La última frase pero no por ello la menos importante era: “En Mi Nueva Vida”. Un título de una canción que resumía toda su vida, y la que estaba por venir.
Decidió suicidarse, pero antes de eso mató a su familia, mató a su novia y a la familia de su novia, mató a una persona que estaba en el lugar equivocado y en el momento equivocado, mató sus ilusiones de vivir y, después de volver a casa, colocó la laptop quemada en la basura, se sentó en frente de su escritorio y tomó su libreta.
A un lado de su libreta se encontraba una pistola aguardando ser tomada por él.

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