Mujer XVII (Segunda Parte)



Entre en aquella habitación y ahí estaba la mujer que tanto quería o eso pensé, miré hacia donde estaba ella y en instante mi garganta se sentía rasposa, el aliento empezó a disminuir y mis piernas templaban, la mirada de aquella persona no era la misma que yo conocí alguna vez. Ella sabía que algo se había revelado, fue algo evidente y a la vez obvio, su mirada se apartó y miro sobre aquella ventana, recordé aquel sueño que tuve mientras la contemplaba, pero ahora todo se había vuelto una pesadilla, en mi mente paso la siguiente pregunta — ¿Esto es verdad? —. Poco a poco me acerqué hacia ella, sin dudarlo sabía bien que algo me estaba ocultando, lágrimas de tristeza y de odio se mesclaron y formaron una gota que le recorrió sobre la mejía a tal grado de caer sobre aquellas blancas sabanas, en ese momento sentí que era un estorbo para ella.

— ¿Te sientes bien? —. Pero no obtuve respuesta, la soledad emergió en aquella habitación y solo pude escuchar un extraño ruido y la mirada de Sofía miro detrás de mí y al momento de dar la vuelta mi mente se nublo.

***

Recuerdo bien fue un día caluroso de primavera, el sol quemaba mi piel y solo me preparé mentalmente el sonido del silbato marcaba que era el momento de cobrar aquel penal, recorrí hacia el punto donde el balón estaba solo fueron cuatro pasos cortos, pero rápidos el balón fue impulsado por la fuerza que mi pie le dio, mientras seguí aquella trayectoria sabía bien que algo andaba mal. El balón no pudo ser detenido por el guardameta y termino impactando la arquilla derecha, el rebote fue grande que uno de los defensas le dio tiempo de mandarlo a tiro de esquina, pero el árbitro finalizo aquel partido mi último partido en la preparatoria; tan lejos, pero a la vez tan cerca de llegar en semifinales y mi tiro no pudo dar la vuelta en aquel marcador. Mi mirada se enfocó en el suelo y mientras caminaba y recibía a la vez el consuelo de mis compañeros de equipo y de uno que otro del equipo rival, mire hacia el marcador y voltee hacia la tribuna… ahí estaba Sofía, triste pero feliz al verme.


***

Escuche algunas voces tratando de reanimarme, una silueta se acercó hacia mí, pero de pronto se aparto y lo último que pude apreciar fue el brillo intenso de las lámparas que estaban en el techo. Lo último que escuche fue que Sofía ya no se encontraba en el hospital, todo era confuso, trate de hablar, pero mi voz se desvanecía, no sentía dolor alguno, aunque si sentía que una venda rodeaba mi cabeza y mi brazo izquierdo tenía una sonda donde minúsculas gotas de suero entraban por mi vena — En donde estoy que fue lo que me paso y Sofía donde…

— Tranquilo joven no se esfuerce mucho el sedante está actuando en su cuerpo.    

No hay comentarios.

Publicar un comentario