Duma Key (XXXVI)

La memoria es una herramienta que, desde que nacemos, crece y crece sin detenerse, sin hacer pausas, sin retroceder, de manera natural. Recordamos lo que nos ha sucedido hace horas, días y años, por supuesto, si nos hemos cuidado bien. En caso contrario, y en accidentes, la memoria puede sufrir y terminaremos por perder parte o en su totalidad los recuerdos. ¿Qué hacer en esos casos? Vivir. Vivir y crear nuevas conexiones con el presente, tal vez ellas nos recuerden vivencias.
Stephen King sabe aprovechar cualquier característica humana para tornarla terrorífica o, al menos, darle el conocido toque de suspenso. Sabe como convertir una anécdota y un sitio en algo intranquilo, ansioso, lleno de misterio. Así es como nace Duma Key, con la materia primordial de la memoria y la característica pluma y estilo del Rey del Terror.

Edgar Freemantleera un hombre famoso por ser uno de los mejores consultores en la construcción. Después de un accidente donde pierde un brazo y ha salido dañada su cadera, también su matrimonio se ve afectado y su trabajo. Para relajarse y tomarse una terapia de vacaciones, decide irse a la costa de Florida, a una isla llamada Duma Key. Ahi, su nueva afición es el arte (el dibujo y la pintura), pero todo ello se verá turbado por visiones del pasado, del presente y de fantasmas que pretenden volver.
Los personajes que King nos regala en cada una de sus obras siempre son espectaculares. Quizá por momentos se le pase la tinta y nos explique hasta qué tipo de comida le gusta y cómo lo cocina, pero en ocasiones ese detalle es lo que le da credibilidad a la descripción. Lo que sucede en Duma Key es similar. Sus más de 700 páginas no sólo son extraordinarias, también tienen lo que ya es conocido con el Rey del Terror. Buenos escenarios, excesiva descripción (aunque en esta ocasión lo hace ver interesante e imprescindible, tanto que cualquier pequeño detalle forma parte de la historia), un villano que esperamos ver más y que al final aparece de manera sobrenatural, personajes heroicos, pero con su humanidad a flor de piel.

El tema del arte y de la memoria cascan muy bien en la trama, tanto que uno desea poder ver los cuadros que pinta el protagonista o hacer unos el mismo lector. Cuando la historia hace que te compenetres en ella, es que ha hecho un excelente trabajo.
Por ahora se ha hablado de una adaptación en una película, pero las cosas no han sido de manera oficial, así que alguna historia basada en el libro se ve un poco lejana.

Conexiones:
• No hay conexiones con otras obras, pero es bueno conocer que su origen fue el relato llamado Memoria, que se encuentra como texto agregado en la novela Blaze.
• El juego Alan Wake, del 2010, tiene una premisa similar a la novela de King.

DATOS
Título Original: Duma Key
Autor: Stephen King
Año: 2008
ISBN: 978-607-312-387-7
Páginas: 736

FRASES
• En lo que concierne al pasado, todos nosotros amañamos la baraja.
• El dolor es la fuerza más poderosa del amor.
• Contar historias que son embarazosas o incluso descaradamente locas es más fácil cuando la persona que las escucha es un extraño.
• El jefe más duro que un hombre puede tener jamás es uno mismo.
• La pérdida de memoria no siempre es el problema; a veces, y quizá a menudo, es la solución.
• Lo que te asombra en el desayuno se olvida a la hora de comer.


Calificación: 9/10

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