Unmei no kaze [El viento del destino] Episodio 8 – La Bestia Plateada.


運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]

Episodio 8 – La Bestia Plateada.


[El viento del destino]

♫♫♫

Mis lágrimas tiemblan del dolor, que alguna vez sentí,
la luz se convirtió en oscuridad.
Aquel cielo azul desapareció...
Por el sueño del mañana que se desvaneció.

Solo nuestras sonrisas desaparecerán ese recuerdo.
La noche aparece con la luna iluminando la oscuridad.
El ruido de las cigarras es una llamada de poesía nocturna,
que nos invita a permanecer en este iluminado cielo.

El viento del destino cambia mi camino.
La sangre que alguna vez vi derramado
hace que mi corazón lo sienta.
En este apretado rencor que siente mi alma.

Aunque trate de cambiar mi destino.
Aunque trate de evitar aquella maldición.
Se bien que el destino me tiene algo preparado...

♪♪♪

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El sol ilumina mi habitación y poco a poco empiezo a despertar, volteo hacia mi derecha y veo el reloj de manecitas colgado en la pared el cual marca las 8:23 de la mañana, aún es muy temprano y con la llegada del verano empieza a aumentar el calor un poco. Con un poco de pereza me levanto y camino hacia un mueble el cual está en frente de mi cama y en medio hay un pequeño espejo ovalado y empiezo a ver mi rostro. Me empiezo a preguntar porque tengo mucha flojera si por lo visto dormí bien en la noche. En ese momento alguien toca la puerta, me dirijo dispuesto a abrir y observo que se trata de Miou.
   — Buenos días Daiki-sama. — Miou me saluda inclinando un poco la cabeza.
   — Buenos días Miou. — le respondo de igual forma.
   — Daiki-sama, la señorita Misaki me pidió que fuera a levantarlo ya que en el desayuno noto que aún no se levantaba, así que me mando para ver si aún estaba dormido, pero por lo visto apenas despertó, ¿cierto? — pregunta Miou mientras ve mi cama algo desordenada.
   — Miou te puedo hacer una pregunta ¿a qué horas se levanta mi hermana?
   — La señorita Misaki se levanta a las 6:30 de la mañana a las 7:00 se mete a bañar y por lo regular a las 7:40 se dirige hacia el altar a rezar. Cuando finaliza su actividad a las 8:00 ella desayuna. — nunca me imaginé que mi hermana fuese muy estricta con su horario, al parecer mi padre la adiestro bien. Después percato que Miou se queda observando curiosamente.
   — ¿Sucede algo Miou? — pregunto sin vacilación a lo cual Miou resalta su mirada viéndome.
   — Lo siento señor no quise incomodarlo, pero le aconsejo que valla a desayunar, su hermana debe de estar ahorita mismo tomando él té en la sala. Debería de acompañarla.
   — Ok, solo que iré más tarde aún tengo que ducharme y acomodar todo el alboroto que cause en la noche.
   — Si se refiere que acomodara su habitación, no se preocupe de ello; yo lo hare por usted. Es mi trabajo. — dice Miou, mientras me sede el paso. — por favor valla a bañarse, que de su habitación me encargo y cuando salga volveré a calentar su desayuno.
   — No tengo de otra, está bien iré a bañarme. — un poco incómodo me dirijo hacia el baño el cual está a saliendo de la casa y cruzando el jardín. Ahí se encuentra una habitación el cual mi padre me tenía prohibido junto con Misaki y a lado está la bañera.

Me siento en la bañera enorme el cual mi cuerpo reacciona con el agua caliente. Mientras me relajo pienso en algún tema que me gustaría tocar, saber acerca más del fallecimiento repentino de mi madre, ir hacia la casa de abuelo o tocar de lleno el tema de lo que le habrá dicho de mi padre antes de morir. Es extraño que a los 21 me quede sin padres y sobre todo quedarme solo con mi hermana. Más aún que pensara Misaki cuando le diga que pienso regresar a México, seguramente se molestaría.
Terminado de bañarme recojo la ropa que llevaba y me cambio. Saliendo de ahí me dijo hacia la casa casi van a dar las 10:00 y me empiezo a morir de hambre. Saliendo veo a Miou regando las flores del jardín.
   — Daiki-sama el desayuno ya está servido, en la mesa. Le sugiero que desayune rápido ya que su hermana la señorita Misaki la espera.
   — Gracias Miou. — sin más dilatación me dirijo desayunar sin antes a ver pasado a mi recamara y sorprendido por el buen trabajo de Miou. La habitación luce totalmente limpio.

Salgo de mi habitación y camino por el pasillo antes de llegar a la sala veo a Misaki sentada, ella se da cuenta y me mira de una manera muy furiosa, ahora que recuerdo Miou dijo que Misaki ya me estaba esperando desde muy temprano. Así con un poco de simulación ignoro su mirada y me siento. En la mesa hay un tazón de arroz, té y un filete de pollo, sin más me dispongo a comer a pesar de la mirada de Misaki. Me pregunto por qué estará molesta, no tiene algo mejor que hacer que solo esperarme. Terminado enseguida aparece Miou.
   — Señor Daiki. Hay algo más que pueda hacer por usted.
   — No, gracias Miou. — Miou recoge el platón junto con mi vaso y el tazón. Después inclina la cabeza y se retira hacia la cocina. Después miro a Misaki y aún tiene una mirada desafiante.
   — Oniisan, desde muy temprano te he estado esperando. Incluso mande a Miou para ver si aún estabas dormido. Así eres los sábados, cuando vivías en ese país.
   — Lo siento, solo que allá se tiene otro tipo de costumbres. — cada vez veo más furiosa a Misaki.
   — Entonces qué clase de modales aprendiste allá. Tenía razón mi padre. Es una fortuna que te tengamos de nuevo. — dice Misaki viendo hacia la salida de la sala.
   — Misaki, pienso salir hoy… —  de pronto soy interrumpido por Misaki.
   — ¡Como! Tenemos que ir a ver a mamá y a papá. También debemos visitar la tumba del abuelo. — dice misaki alzando la voz, después se queda por un momento pensativa.
   — Es cierto debemos visitarlos. — ella sonríe un poco.
   — Vamos, pero antes pasemos a comprar flores.
Sin Miou salimos de la casa y nos dirijamos a una tienda el cual está cerca del panteón donde están enterados mis padres al igual que el abuelo Hajime. Ya una vez en la florecería compramos varias flores y caminando por una pequeña barda llegamos hacia el panteón. Misaki me guía y por fin veo después de tres largos años a mis padres y a lado se encuentra la tumba del abuelo. Viejos recuerdos salen a flote, como si fuesen sueños efímeros, cada parte de mi vida que pase junto con ellos sin percatarme me doy cuenta que más arriba esta la tumba de mi pequeña hermana Akiha. Aquella noche de invierno salí a jugar junto con Misaki y Akiha hasta que un animal se nos apareció, el recuerdo sangriento de ver el pequeño cuerpo de Akiha mutilado. Aquella espada que sostenía el abuelo y… hay algo más un libro recuerdo que mi padre saco un libro el cual tenía… no recuerdo que dibujo tenia. Aun asi extrañamente olvide todo aquello, solo algunas imágenes de aquella noche recuerdo. En México le platique a la hermana de un amigo que estudió psicología y ella me dijo que mi subconsciente oculto esa parte traumática de mi mente y por eso recuerdo ciertas cosas, incluso como ahora se me vienen imágenes nuevas, quizás mi subconsciente esta poco a poco revelándome lo que ocurrió aquella noche. Volteo a ver a mi hermana el cual se ve con flores en mano y los ojos cerrado y murmurando algo que casi no logro escuchar, quizás reza por el descanso de mis padres, junto con el abuelo Hajime y Akiha.
   — ¿Es un castigo que nos ha planteado el destino? — Misaki saca a flote una pregunta extraña.
   — Misaki, ¿porque tuvo que pasar esto? — pregunto mientras veo a Misaki, el cual abre los ojos.
   — Es triste, pero creo que ellos están bien el cielo. Creo también que debemos estar unidos ahora que mamá no está y el abuelo. — Misaki levanta la mirada hacia el cielo, un cielo algo despejado y limpio.
   — Misaki sobre eso… creo que terminado la semana iré de nuevo a México. Ha terminar la carrera y quizás regrese de nuevo, pero solo a visitarte ya que posiblemente me quede a vivir allá.
   — ¿Que hay allá? Para que no estés con tu familia. — Misaki vuelve a tener una mirada desafiante. — el abuelo me dijo que te tenías que quedar. El me dio algo para ti.
   — ¿Algo? Esto es… — Misaki me da un pequeño llavero y junto con él hay algunas llaves.
     El me las dio me dijo que te las diera cuando regresaras. También me encomendó que hablaras con el señor Konoe.
   — ¿Konoe? Hisao Konoe, precisamente quería ir a ver a Mami. Tenía ganas de hablar con ella. Por eso en la mañana quería salir, para verla.
   — Oniisan ella se encuentra bien, es muy popular en la escuela a donde va. — dice Misaki mientras ve al suelo y agachándose deja un ramo en la tumba de mi padre, después deja otro ramo en la de mi madre y posteriormente me da otros dos ramos más los cuales los dejo en la tumba del abuelo y en la de mi pequeña hermana Akiha.
   — Eso me alegra sabes… se alegrará cuando me vea. — dijo mientras camino hacia ella.
   — Ya casi es medio día, deberías de ir a ver a la familia Konoe. Solo que te pido es que no tardes demasiado. Aun no se descubre al asesino de las noches. Eso me recuerda ¿Por qué llegaste tarde ayer?
   — Perdón, me hospede en un hotel y después tome un taxi a la estación de tren de Tokio y de ahí tome otro taxi para ir a la casa.
   — Ya veo. — Misaki se queda un poco intranquila y pensativa.
   — Misaki ¿Sucede algo malo? — pregunto.
   — No, no es nada olvídalo te estare esperando en la tarde para comer contigo. Me debes la del desayuno. Después hablaremos más tarde.
   — De acuerdo, pero primero vallamos a la casa.
   — No. Yo iré a casa, tu ve a la casa de los Konoe. Esta algo cerca de aquí.
Sin más dejo a Misaki y parto a la casa de la familia Konoe. Mientras camino veo el llavero que me dejo el abuelo. Ahora que recuerdo no le pregunte cuales eran los motivos de que el abuelo le diera las llaves y que a su vez me las diera a mí. Quizás el abuelo Hajime quería que me quedara con su casa o algo asi.
Llegando a la residencia de los Konoe veo por la enorme reja. De todas las casas esta es la que resalta en el vecindario ya que su estilo no es japonés sino más bien europeo. Según por lo que me conto el abuelo se debía a que un alemán construyo esta casa y la familia Konoe era en su tiempo una familia noble el cual servía al Shojun. Antes de tocar el timbre una voz muy grave me interrumpe.
   — Muchacho porque fisgoneas esta casa. ¿acaso buscas a alguien? — al lado de mi aparece un señor ya muy grande se trata del abuelo de Mami, el señor Hisao Konoe una persona el cual es el amigo de la infancia de mi abuelo Hajime.
   — Disculpe soy el hijo de… — el señor me vuelve a interrumpir.
   — Vaya que sorpresa, se trata del hijo de Azuma. jejeje ya eres un muchacho grande, aún recuerdo cuando jugabas de niño con Azuma Hajime jejeje. Y que hace aquí el hijo de la familia Azuma si se puede saber.
   — Señor vine a visitarlo a usted y a Konoe. — el señor Konoe es una persona con unos 100 años de edad, por lo tanto, es una de las personas más longevas de Japón.
   — ¿Como? Que deseas de mi nieta. Ella salió hace rato y creo que regresara más tarde. Además, que necesitas de mí.
   — Entonces Konoe no está. — me decepciono un poco al saber que mi amiga de la infancia no está. — señor mi hermana dijo que tenía que hablar con usted.
   — ¿Tu hermana? Jejeje con que la pequeña de los Azuma hizo que regresaras. Jejeje con este calor nos derretiremos si seguimos más aquí. Pasa muchacho.

Konoe me invita a pasar mientras camino siento un poco de náuseas y cada vez más me cuesta respirar. Konoe abre la entrada de la casa y entramos el ambiente cambia y me empiezo a sentirme mucho mejor. Que extraño me empiezo a preguntar.
   — Con que Azuma Misaki pidió tu regreso. Eso me sorprende mucho. Tu padre te desheredo cuando fuiste al extranjero. Ahora que tu hermana se convirtió hace unos dos años en la heredera de las tradiciones de los Azuma es normal que estés ahora de regreso. Eso es posible porque ella es la líder de la Familia, pero… — Hisao Konoe se queda pensativo mientras cierra los ojos y continúa hablando. —  jejeje es una verdadera pena. Hijo deberías de volver cuando antes a tu casa.
   — Pero yo… señor Konoe mi hermana me dijo… — de nuevo soy interrumpido por Konoe.
   — No hay nada de qué hablar muchacho. Todo lo que se requiere ya está hecho, tu hermana ahora es la líder de la familia. No veo el porque te llamo. Además, no tengo nada de qué hablar contigo jejeje tu hermana ya conoce todo. ¿Acaso no quieres tener una vida pacifica?
   — ¿Una vida tranquila? — después alguien más entra a la casa y se trata de…
   — Ojiisan estoy de regreso. — Mami Konoe, ella viste un hermoso vestido blanco y de una tela delgada la cual hace que resalte su figura.
   — ¿Mami? Pensé que ibas a tardar más, adelante estoy hablando con el hijo de los Azuma jejeje. — dice Hisao mientras ríe de nuevo.
   — ¿Daiki? Azuma-Kun. — rápido Mami va hacia mí y me abraza mientras su abuelo ríe de nuevo.
   — ¡Konoe-chan! Que alegría verte de nuevo. — de igual forma le correspondo con un abrazo.
   — Jejeje los dejo para que hablen tranquilamente. — dice Konoe Hisao mientras se retira.
   — Ojiisan, traje comida. — dice Mami mientras le enseña algo de comida en una pequeña bolsa y en ella hay dos charolas cubiertas de plástico.
   — Jejeje gracias Mami, creo que me lo llevare a la cocina para comer, mientras ustedes pueden seguir hablando. — Hisao Konoe regresa y toma uno de las charolas y se lo lleva.
   — Creo que el abuelo ya se fue Daiki, además ya casi es hora que tome su sienta. — el señor Konoe siempre ha sido una persona muy extrita y no permite que nos hablemos por nuestro nombre. Aunque como ya es una persona demasiado grande en ocasiones se le pasa.

Le platico varias cosas de las que conocí en mi estadía en México y ella muy atenta escucha todo, al igual ella me platica que está a punto de terminar la preparatoria. Sin darme cuenta el tiempo pasa y transcurre.
   — Veo que ya está atardeciendo que hora es. — pregunto.
   — Ya casi van a dar las siete, veinte minutos para las siete. — dice Mami mientras ve su reloj que tiene en la mano izquierda.
   — Ya debo irme Mami. No sé si tu… — Mami termina de a completar la frase.
   — El abuelo debe de estar durmiendo, desde que mis padres fueron a trabajar en Estados Unidos mi abuelo se ha hecho cargo de mí. — dice Mami mientras sonríe.
   — Ya veo, fue un gusto saber que estas bien Mami.
   — Lo mismo dijo, me alegra saber que estas bien y que tuviste muchas experiencias cuando fuiste al extranjero. Para ser sincera nunca me imaginé que regresaras de nuevo.
   — Si es verdad, yo tampoco me imagine que estuviera de regreso.
   — Vamos te acompaño a la salida. — Mami esta vez me guía, saliendo de la casa me empiezo a sentir mal de nuevo. Las mismas náuseas y el mareo se hacen presentes. Me estaré enfermando, pero solo comí con Misaki de ahí en fuera no.… es cierto prometí que iba a comer con Misaki. Diablos se molestará de nuevo.
   — Sucede algo Daiki. — pregunta Mami.
   — No, no es nada de acuerdo vendré mañana más temprano. Hoy tuve que ir al panteón donde yacen los restos de mis padres.
   — Esta bien Daiki, no te preocupes. — Mami vuelve a sonreí. A cambiado bastante no solo en su forma de ser sino también en su figura. Antes era una persona muy callada y ahora es toda una señorita. — ahí le mandas saludos a Misaki-Chan
   — De acuerdo. Conforme salgo de la casa de los Konoe me empiezo a sentir bien. Antes de abandonar la casa veo a Mami viéndome y me termino de despedirme agitando de un lado a otro la mano, después veo por una de las ventanas y siento que alguien me está viendo a pesar de que no hay nadie en la ventana.

Caminando pienso en cómo debo recompensar a Misaki por a ver roto la promesa de comer junto con ella. Luego pienso en comprarlo un pastelillo de frambuesa, si de esas que tanto le gustan. Me apresuro a ver si aún se encuentra la panadería donde mi padre le gustaba comprar cuando era pequeño. Llegando veo que aún sigue abierto. Compro el pastelillo de frambuesa y a Miou le compro uno igual salgo de la tienda sin antes preguntar qué hora son, el señor de la panadería me dice que ya casi son las siete y media. En esta ocasión tratare de tomar un atajo para llegar rápido a la casa. Camino por un callejo y salgo después retomo la avenido y doy una vuelta a una calle el cual en el suelo hay algo que me llama la atención. Es una credencial de conducir. Cuando la veo me sorprendo mucho se trata del taxista de aquella noche después siento algo atrás de la tarjeta y al voltearlo noto algo rojo. ¿Esto es sangre? Me pregunto.  Después tengo una extraña sensación.

Pronto empiezo a escuchar un extraño rugido. Continúo caminando mientras tiro al suelo aquella licencia de manejo. Por momentos me siento vigilado, pero por más que volteo no llego a visualizar a nadie. Y en un instante soy atropellado por algo. Mientras me incorporo no consigo ver a nadie y de repente me duele el brazo izquierdo cuando lo examino veo que mi ropa esta rasgado y en ella sangre emana mi propia sangre. Después escucho que algo cae volteo y me quedo totalmente congelado en frente de mí una especie de lobo me mira con una mirada profunda. El ritmo de mi corazón dejo de latir cuando la bestia plateada salió de su escondite. La bestia plateada sedienta de sangre.

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[Amanecer]

♫♫♫

Quiero que la noche no termine y que siempre sea así.
Verte bailar en la espectral luz de la oscuridad.
Con aquel vestido blanco que combina con la de la luna
y poder besarte en el jardín debajo de aquel árbol.

Cuando llegue los primeros rayos del sol nos desvaneceremos
bajo el alba de cada amanecer, estaremos juntos.
Y cuando la noche llegue te podré abrazar una vez más.
Resurgiremos en cada anochecer hasta que amanezca

¡Para después volver a desaparecer cuando llegue el amanecer!

♪♪♪

***
La bestia sedienta de sangre sale de su escondite entre las sombras de la noche su pelaje rebosa con la luz de la luna de verano. En el próximo episodio de Unmei no Kaze el viento del destino (Los desterrados de Fukushima)

Unmei no Kaze [El viento del destino] todos los martes a jueves por Meta Crónica

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