La Tercera Puerta

En la actualidad, la visión de los cuentos de hadas han tomado un camino diferente al que se venía dando desde su aparición en la literatura, y de ella en el cine y en las series. Las princesas, el personaje más llamativo de este género, ha tenido una constante en su comportamiento, como mujeres (de cualquier edad) sumisas, víctimas de sus padres y de cualquier hombre que las encuentre como si fueran un objeto que se halla en el suelo, víctimas de hechizos, de brujerías, o como blanco fácil de jugarretas en su contra como si no tuvieran un mínimo de decisión o fuerza para lograr evitarlo.
Ahora, con el movimiento feminista, han cambiado los papeles en toda muestra literaria o audiovisual de las princesas. Ya no son los pequeños seres que sufren en cada momento, son guerreras, son personas independientes y con capacidad de hacer lo que ellas decidan, teniendo responsabilidad de sus actos, pero lo curioso es que, quienes las tratan de promocionar, crean mujeres casi inexpugnables.
Es una cierto, pues logran dejar de lado la visión machista y casi humillante que le daban a las mujeres (en este caso, princesas, reinas) en sus historias. Las nuevas narrativas se arriesgan, también, a que, por ganas y por tratar de dibujar a una protagonista fuerte e independiente, se tope con un muro que no permite desarrollarla bien. Algo así sucede con el presente libro.





Laura Martino Gómez
nació en Palau-solità i Plegamans en 1998. Actualmente compagina sus estudios de veterinaria en la UAB con la escritura. Tras escribir como pasatiempo durante unos años, ahora nos presenta su primera obra publicada. En su tiempo libre, le gusta tocar la guitarra, bailar y soñar despierta.

Ha escrito y publicado La Tercera Puerta (2016), una novela peculiar de cuentos de hadas, en la que la princesa no es como las que conocemos.

Si quieren conocer un poco más acerca de la autora, no se pierdan la entrevista que el sitio La Entrevista De Tu Vida le hizo hace un año.
Alicia es la hija de Ultán y Elsa, también es hermana de Cristina, la mayor y más querida de las hijas. Lo extraño de la familia real de Bártimin es lo que esconde: Alicia es la hija rebelde y la que podría tener una maldición en sí misma pues sus ojos son de diferente color; además, Inmaculada, la tercera hija, murió de manera sospechosa y Alicia cree que su padre la mató, y quiere desenmascararlo. Pero cuando ha decidido investigar, un par de chicos la secuestran para pedir rescate. Lo que ellos no saben es que nadie daría nada, por recuperarla, en su mansión. Ahora con ayuda de ellos, tratará de averiguar la verdad.

Por mi retorcida mente pasa la ocurrencia de hacer trastabillar a mi padre por los suelos de un empujón. Mejor aún, bajarle las mallas de seda y dejarle en ridículo, cosa que significaría un rapapolvo de los grandes de su parte y más rechazo por parte de los sirvientes. Sonrío sádicamente al imaginar la escena. ¿Cómo reaccionaría la gente? ¿Reiría? ¿Se escandalizaría? Supongo que la segunda sería la más corriente, aunque si alguien hiciera desaparecer la ropa de mi padre ahora mismo, no dudaría en prorrumpir en carcajadas y hacerme su amiga.
p. 2
Para comenzar, me gustaría agradecer a la autora por el ejemplar del libro y por la confianza que hubo para compartirnos su trabajo. De esta misma manera, trataremos de analizar con verdad y con crítica honesta su libro.

Es un placer leer libros arriesgados en cualquier temática. Ya sea de comedia negra, de tonos étnicos o raciales que pretender hacer crítica sobre su actualidad, o sobre la lucha de la mujer actual. La Tercera Puerta tiene este brillo contemporáneo que trata de hacer de una protagonista, algo diferente a lo que estamos acostumbrados. En el extracto anterior vemos que sus pensamientos no son los típicos que una princesa tendría, algo rebelde, un toque de locura, y su educación que, llevada por la superstición que creen sus padres, la hacen crecer con miedo y alejada de los demás. Eso también la vuelve introvertida.

Pero, aunque el objetivo comience bien, con una buena descripción de su pensamiento, avanza un tanto desarticulada, más que identificarse con ella terminamos sintiendo un alejamiento de ella. Más que sentir empatía con ella, terminamos sintiendo a una niña maleducada. Opino que el hecho de ser escrito en primera persona es el detalle mayor, quizá si hubiera estado en tercera, le habría dado más de lo que buscaba.

Entrando en la historia, los primeros capítulos son buenos, su extensión la hace atractiva porque detalla y avanza en la trama, pero después decae contándonos secuencias que no tienen mucha importancia en la misma. Pequeños detalles que deberíamos conocer antes, lo hacemos después y parecen sacados de la manga o ya aparecen sin importancia.

A pesar de que me repito esta frase una y otra vez, no me la creo ni yo misma. En estos minutos en los que Cristina llora sobre mi espalda, abrazándome con fuerza como si temiera que pudiera desvanecerme de un momento a otro, me doy cuenta de la verdad: no es que sea más blandengue o más delicada que yo, al contrario; mostrar lo que siente, como siempre ha hecho, es lo que la convierte en una persona mucho más valiente que de lo que yo soy. Es cierto que ella jamás se tiraría de una ventana sosteniendo un chico a la espalda con una tela, o que jamás se atrevería a infiltrarse en un castillo repleto de enemigos, pero no le asusta mostrar lo que siente. Y eso lo admiro. Nuestras emociones son idénticas en este momento. La diferencia es que yo las mantengo a buen recaudo mientras que ella no.
p. 151
Con los protagonistas ocurre algo similar que con la historia por completo. La narración permite avanzar y conocer las cosas por las que cada uno pasa, pero sólo se conoce bien a los protagonistas en los diálogos, los cuales, en su mayoría, sólo se trata de discursos de pelea. Sólo después de la mitad del libro, la historia cobra una mejoría, y es ahí donde también los personajes maduran y se corrigen a sí mismos. La novela también mejora considerablemente. Los párrafos son mejores y el final mejor de lo que se esperaría.

Como último detalle podemos ver los errores gramaticales en varias palabras y algunos signos de puntuación faltantes, tanto en las palabras como de comas, que hubieran sido mejor colocarlas en algún sitio y quitarlas de otro.

Al final, la apuesta fue arriesgada, como un experimento primerizo ha tenido un gran resultado. Para ser una novela que trata de entrar en las mejores del año o, al menos, en las mejores del tópico, aun le falta mejorar.

Si gustas conocer más de la autora, Laura Martino, puedes hacerlo en su red social o ir directamente a la página en donde se vende su libro:
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     • Caligrama - "La Tercera Puerta"

• DATOS •
Título Original: La Tercera Puerta
Autor: Laura Martino Gómez
Año: 2016
ISBN: 9788491126621
Páginas: 334
Editorial: Caligrama

Calificación: 5/10

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