Tinieblas De Un Verano (Natsu no yami)

La literatura japonesa siempre ha tenido un estilo fantástico, un estilo que sólo ellos han sabido procrear y darle vida, mantener y hacer que cobre vida. No hablamos sólo de sus formas endémicas como el haiku o el teatro kabuki, sino de la particularidad que la visión oriental (en específico, la de Japón) le ha dado a la literatura universal, una suerte de hiperrealismo de lo cotidiano, una fantasía de lo real.
En Occidente, los autores japoneses no fueron muy conocidos sino hasta la época de la posguerra, en los 50's. A pesar de que cada época ha tenido sus reconocidos escritores, gracias a las redes sociales, al manejo internacional de las editoriales y de la publicidad de las mismas, se han hecho constantes los nombramientos de varios como Banana Yoshimoto, Haruki Murakami y Kenzaburo Oe.
Aunque no tan mencionado, Takeshi Kaikō también se ha convertido en uno de los mejores escritores del país del sol naciente.



Takeshi Kaikō es un escritor japonés nacido en Osaka, en 1930. Además de las novelas, también escribió relatos, ensayos, traducciones, crítica y documentales para la televisión. En 1957 ganó el Premio Akutagawa con su obra El Rey Desnudo [Hadaka no ōsama].
Con su peculiar estilo de la escritura
logra evocar una atmósfera que, además de tranquila, se encuentra un matiz cómico y crítico.
Este estilo es el que encontramos en su libro Tinieblas De Un Verano.


Después de diez años de distanciamiento, temporal y de distancia, una pareja vuelve a encontrarse en Europa, viviendo un tiempo en la casa de él, y después mudándose a Alemania, a la de ella. Él es un hombre que gusta de los placeres pequeños y cotidianos como comer, dormir y escribir. Ella, es más activa, escribe su tesis doctoral y ha trabajado en varios sitios. Tras salir de Japón por problemas personales, decide viajar por varios países hasta encontrarse con su exnovio. Ahora, juntos, volverán a experimentar el amor, el romance, la cotidianidad.
Cuando leí que se trataba sobre un hombre que se pasaba durmiendo, o que la mayor parte estaba en somnolencia, inmediatamente pensé en Banana Yoshimoto y su libro «Sueño Profundo», en donde sus personajes, ya sea por un evento o por la misma decisión, duermen sin descanso (que se note el juego de palabras). Pero no fue así. Los personajes que muestra Yoshimoto son víctimas de sucesos que los trastornan y los dejan en cama, postrados. Con Takeshi Kaikō no sucede así.

Los personajes que delinea Takeshi son diferentes a los que conocemos porque no hacen lo que los demás, son céntricos en la historia, dejan de lado el escenario (aunque no tanto, pues la descripción de los sitios es base para la narración) y se pone más importancia a la secuencia de sus vidas, su reencuentro y polémicas.

Pero comenzaré diciendo que la narración no es parecida a la japonesa que hemos leído con otros autores. En la mayoría vemos la poética del escenario, narrativa surrealista y aveces hiperrealista, los aromas, las calles, la naturaleza y el viento se puede sentir al leerlo, pero en Tinieblas De Un Verano este estilo no es el mismo, la historia queda relegada frente a la importancia de los personajes.

Él parece desinteresado ante el mundo, ella es la chica responsable, pero que su pasado la tiene marcada. Ante todo ello, su pasado juntos no ha terminado y vuelven a unirse. Por supuesto, los dos han cambiado. Esto es lo llamativo de la historia: el intento de volver a ser una pareja diferente. Pero no lo logran, o al menos no como nosotros estamos acostumbrados a ver una relación.

A él no le importa lo que ella haga (cosa que sabemos casi al final del libro), y ella trata de que todo funcione. Muy bien lo dice la sinopsis en la contraportada: «es una muestra de la alienación de las personas». Son dos personas atraídas por el sexo y por el verano, pero que en si mismos no terminan de ser uno solo. Es, lo que diríamos, una relación condescendiente, al punto en que él se queda con ella a la espera de algo que le llame la atención en mayor medida, cosa que ocurre.
Lo interesante es que la historia es una suerte de autobiografía ficcionada. A través de las notas del traductor vemos que cada sitio por el que pasan los personajes ha sido visitado por el autor y su entonces pareja Yōko Maki. Su carrera como periodista y escritor sirve para contarnos su romance, un tórrido y pegajoso romance que se da en ell verano, son sus vericuetos particulares. Metáfora del romance es el viaje y la diversión, después los problemas llegan con la verdad y la guerra, nada mejor para entender una relación.

Queremos agradecer a Sexto Piso por el ejemplar. Recomendamos leerlo a todos ellos que disfrute de la lectura amena, sencilla, pero a la vez profunda y simbólica.

• DATOS •
Título Original: Natsu no yami
Autor: Takeshi Kaikō
Traducción: Gustavo Pita Céspedes

Año: 1972
ISBN: 978-84-16677-41-2
Páginas: 272
Editorial: Sexto Piso

FRASES
• El pasaje más oscuro de su relación, ése donde alcanzan la «oscuridad de oscuridades», el hombre y la mujer no hacen sino tratar de extender y colmar cada cual su propio territorio; y de cuanto mayor es el contacto y más se extienden los territorios de sus cuerpos, más se alejan y más se aíslan.
• Cuanto más alejado está el país, más fácil es hablar heroicamente. Pero cuando la conversación empieza a girar en torno a los problemas políticos de su propio país, la gente, aunque imperceptiblemente, empieza a temblar e inmediatamente se traga las palabras.


Calificación: 8.5/10

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