Unmei no kaze [El viento del destino] Episodio 14 – El Devorador de Almas.


運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]

Episodio 14 – El Devorador de Almas.


[La espada]

♫♫♫

Recorro esta solitaria noche
pierdo el rumbo de querer seguir
la noche es larga y fría (fría)
La noche oculta algo que no ves.

Todas las cosas que alguna vez creí
ahora las veo caer por el peso de la realidad
el destino que alguna vez trate de escapar
a pesar que siempre...

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que sangrar en sudor.

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve soportar.

¿porque deseo este dolor?


♪♪♪


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   — Bueno, me retiro. —decía Hayashi mientras se levantaba del sofá.
   — ¡Espera! — aun necesitaba saber algo más sobre ella.
   — ¿Que sucede? — preguntaba Misaki algo confundida por la manera en que detuve a Hayashi.
     Hayashi dijiste que nos ayudaste debido a que confundiste a nuestros enemigos con el tuyo. ¿A qué te referías con eso? — Hayashi hizo memoria y después dijo.
   — Es cierto. Como les había dicho fui a su auxilio ya que me imagine que se encontraba mi enemigo, pero realmente resulto ser sus siervos. Me refería al quien está causando la serie de asesinatos y lo cual ni el gobierno de Japón o la CIA han podido resolver.
   — El responsable de los asesinatos. Ya veo. — decía Misaki.
   — Es decir que te estas refiriendo al líder de los yokai lobos. — dije mientras veía detenidamente a Hayashi, mientras que ella asentaba con la cabeza.
   — Así es Daiki. Él es el responsable principal de todos los asesinatos en serie. La diferencia entre él y sus súbditos es abismal. Incluso nuestras familias han peliado con él durante muchos años. Incluso creo que nuestros hijos, si es que sobrevivimos seguirán peleando contra él.
   — ¿Acaso es inmortal? — quede totalmente perplejo a tales palabras.
   — Si, es un monstruo sacado del mismo infierno. Su nombre es Adolph Küntzel. — decía Hayashi.
   — ¿Adolph… Küntzel? — quede absorto al escuchar el nombre de la bestia demoniaca.
   — Por lo que sabemos él alguna vez fue un ser humano común y corriente, pero fue reclutado como un siervo de otro yokai. Normalmente cuando un yokai muerde a sus víctimas estos a los siete u ocho días se convierten en súbditos. O los que no logran convertirse en un súbdito, es decir fracasos mueren a los pocos días de haberse convertido en yokai. Los que lo logran poseen una fuerza sobre humana y ellos pueden transformarse si hay luna, y cuando hay luna llena se vuelven un poco más poderosos.
Para serles sincera aquella noche tuvieron suerte. Si no hubiese sido por la falta de luna llena esos hubieran acabado con ustedes, pero tuvieron suerte que solo era la luna en su etapa menguante. Falta muy pocos días para que la luna finalice su cilco y con ello Adolph Küntzel no le quedara otra opción que dormir nuevamente ya que sus súbditos no pueden recolectar la suficiente energía para administrarlo de más poder, así que tendrá que abortar su misión de destruir a los desterrados de Fukushima. — decía Hayashi
   — Entonces él fue alguna vez humano — confirme.
   — Él traiciono a su entonces yokai padre y lo mato y realizando un ritual se convirtió en el primer yokai que alguna vez fue humano. Ahora él es el yokai lobo más poderoso. — seguía explicando Hayashi.
   — Su nombre es… alemán sino me equivoco. — decía Misaki.
   — Si, él fue un hombre que nació en lo que hoy es Alemania. Se los explico, según los datos que me dieron de la basílica de San pedro, él ha vivido por más de 300 años. Y los datos que se tienen registrados en los pergaminos de Fukushima llego a Japón en la era del Shojun. Así que imaginen a nuestros tátara, tátara, tátara, tátara, tátara, tátara… abuelos pelear con esa monstruosidad. Es una locura, ni siquiera he tenido la oportunidad de verlo en persona, pero por lo que leí es un verdadero demonio. Solo sé que una persona ha podido herirle una sola vez. Fue una chica que recibió adiestramiento en Italia bajo la licencia de la santísima inquisición, trabajo en Rumania por lo que se, creo que ella proviene de ese país. Y no solo eso fue enviada a Japón a investigar a los yokai lobos y que también fue entrenada en Grecia, cerca de la ciudad de Atenas por la elite de las doce originales. Una elite el cual está constituida por chicas. — decía Hayashi explicando cada detalle de aquel que posiblemente ordeno matar a Akiha y que quizás está involucrado en la muerte de mi mamá.
   — Las doce originales. Alguna vez la abuela comento eso a nuestra madre. — decía Misaki mientras recordaba. — Según se dicen que son capaces de destruir una montaña, dividir el mar e incluso partir el cielo en pedazos. Que eran heroínas las cuales peleaban bajo el nombre de la paz y la justica. Creí que eran cuentos que la abuela me contaba, pero creo que esa historia que tome como un cuento antes de ir a dormir es realmente cierto.
    — Nunca escuche eso. — me pregunto cuántos secretos guarda cada país.
    — Así es, Misaki-chan. Incluso se dice que algunas escuelas privadas de Japón para señoritas están bajo su control de esa organización el cual crece a pasos agigantados. Incluso una vez pensé que el gobierno griego era un simple títere y realmente los que tienen la última palabra es la gran líder suprema de ellas. Es difícil imaginarlo que una organización de puras chicas está bajo el mando de alguien. Creo que ya hablamos demasiado. Tengo que dormir un poco para trabajar esta noche. Mi intención es capturar a Adolph Küntzel, más bien exterminarlo. Ese es mi deber entre más la luna llegue a su fase final el más se debilitará y será fácil acabar con él. — decía Hayashi mientras la guiaba junto con mi hermana a la salida.
   — Gracias por ayudarnos Hayashi. — le agradecía a Hayashi mientras ella salía por la puerta principal.
   — No fue nada y procura no salir en la noche. Posiblemente Adolph Küntzel sepa ya de los herederos de la familia Azuma y no dudara en matarlos. Ah y otra cosa solo llámame Sakura, ¿quieres? — decía Hayashi mientras sonreía un poco.
   — Jamás olvidaremos tu ayuda Hayashi Sakura. Decía Misaki.
   — Gracias por su hospitalidad. Y también solo dime Sakura. Odio que me llamen por mi apellido. Me tengo que ir Misaki, adiós Daiki. — decía Sakura mientras caminaba hacia su casa.

Este día fue muy agotador, mientras Misaki cuidaba de Miu, caminaba a los alrededores del jardín el cual había estado en un caos. Me propuse en limpiarlo, recogía cada planta que fue dañada, las hojas de los árboles, y trataba de arreglar el terreno el cual estaba hecho un desastre. Aun así, pensaba arreglarlo de la mejor manera. Terminado el trabajo me sentí orgulloso por mi trabajo. Después recordé cuando aquella imagen apareció en mi interior, en mi mente y la conexión de los Azuma. No podía perder más tiempo así que fui a mi habitación y elegí ropa limpia y me dispuse en bañarme y ponerme la ropa que había elegido. A escondidas decidí dejar la casa, sin antes dejarle una carta a Misaki en la mesa de la sala, explicando que tenía que ver a Mami, al igual tome la llave del abuelo por si se presentaba algún peligro. Dejé la casa y viendo la hora decidí apresurarme antes de que dieran las siete.
Llegando a la residencia Konoe toque el timbre, sin embargo, para mi mala suerte salió Konoe Hisao.
   — Jejejejeje. Que hace a estas horas el pequeño Azuma. Con su molesta sonrisa se dirigió hacia mí.
   — Buenas tardes, señor Konoe, se encuentra Konoe Mami. — sin tantas ganar quise ser formal ante él.
   — jejeje con que buscabas a mi nieta. Ella no está ahora, fue con una amiga. Pero no sé si gustas esperarla; por lo que me digo ella no iba a tardar demasiado jejeje. — decía Konoe. Esta vez no podía quedarle mal a Misaki y tampoco quería preocuparla más. Así que rechace la invitación de Konoe.
   — Lo siento señor Konoe, creo que en esta ocasión no podre esperarla, pero volveré otro día. — decía mientras Konoe se acercaba más hacia mí.
   — Ya veo jejejeje. — mientras se acercaba hacia mí. Una extraña sensación me empezaba a invadir. Por momentos me sentí pesado y con algunos mareos. Me sentía como aquella vez que entre a su casa. Estará usando algún hechizo conmigo. Ya no me podía fiar de él y más por lo que Sakura me había dicho.
     Lo sien…to mucho, pero me tengo que ir. — rápido salí corriendo a toda prisa y a la vez que corría, aquella sensación iba desapareciendo. — que fue eso, acaso el.
No podía dar crédito a lo que pensaba. Porque razón quería matarme. Lo último que escuche antes de salir corriendo fue “espera” lo único que tenía que hacer era regresar a casa lo más rápido posible, el sol ya se está ocultando.

Mientras caminaba me volví a sentirme mal, entre más caminaba me sentía aún más pesado y el mareo se hacía presente. Varias veces voltee a mirar hacia atrás para averiguar si me estaba siguiendo Konoe Hisao. Pero porque me sentía así, por momentos perdía el equilibrio y me sentía cansado y notaba sudor en mi frente. Me sentía si hubiera corrido un maratón. Era inexplicable la manera como me sentía. Después vi en frente y claramente se veía que había caminado muy poco, incluso ni siquiera había pasado por la quinta cuadra. Lo que a mi parecer sentía que había caminado por más de una hora, realmente había dado algunos pasos. De pronto una mujer estaba en el suelo, parecía una momia o un zombi como en aquellas películas que había visto. Me aterre al ver su cuerpo, no sabía si era fruto de mi imaginación o si realmente estaba muerta. Rápido recordé cuando Misaki me describió como habían encontrado a mi mamá, todo se había nublado y una voz se escuchó. Mire y a lado de aquella mujer que estaba en el suelo apareció un niño.
   — jajajaja. Por un instante iba a quitar el escudo, pero no me imagine que otro insecto cayera en la trampa. Aunque… su fuerza vital es diferente, se parece a la de aquella mujer y no a estos gusanos que he probado. De todas maneras, que importa aun así ya deseo comerte. Jajajaja… — decía aquel niño el cual usaba una yukata color purpura con bordes de dragones chinos, unas sandalias y calcetines blancos, tenía rasurado el cabello alrededor de su cabeza y solo tenía cabello en la parte superior de la cabeza y adornado con una cola de cabello. Me recordó a los libros de la era Edo y su tradicional forma de vestir.
   — Maldición. — me dije a mi mismo. — si no hago nada moriré.
   — Pobre, sabes, eres desafortunado, aun así, siéntete orgulloso de formar parte de ¡Hiroshi Minagawa, el devorador de almas!
          
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[Luces de neón]

♫♫♫

Ve, camina hacia un nuevo futuro sin pensarlo.
Donde no estén presentes aquellos recuerdos.
El dolor derrama aquello que alguna vez quisiste
y puede cambiar el deseo de tu corazón.

Solo espera, solo espera y ten presente
que nunca estuviste solo en aquella situación.
Siempre estuve cerca de ti, aunque nunca lo notaste.
¡No retrocedas! ve al frente que algo bueno te espera.

Solo espera, solo espera y ten presente
que las luces de neón brillan en esta noche.
El tiempo lo cura todo de eso estoy seguro.


♪♪♪

***
Una mirada maligna en forma de niño. El demonio que se oculta en un cascaron humano, el depredador de almas. En el próximo capítulo de Unmei no Kaze el viento del destino (El demonio 666)

Unmei no Kaze [El viento del destino] todos los martes a jueves por Meta Crónica.

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