Unmei no kaze [El viento del destino] Episodio 15 – El demonio 666.

運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]

Episodio 15 – El demonio 666.


[La espada]

♫♫♫

Recorro esta solitaria noche
pierdo el rumbo de querer seguir
la noche es larga y fría (fría)
La noche oculta algo que no ves.

Todas las cosas que alguna vez creí
ahora las veo caer por el peso de la realidad
el destino que alguna vez trate de escapar
a pesar que siempre...

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que sangrar en sudor.

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve soportar.

¿porque deseo este dolor?


♪♪♪


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   — Jejejeje.  Pobre, los humanos son tan débiles. ¡Almas de la naturaleza devoren a esta persona! — poco a poco me sentía sin fuerzas era como si hubiera pasado más de medio día sin probar algún alimento, una extraña aura de color púrpura me rodeaba y al mismo tiempo se dirigían hacia aquella persona y como un ciclo se repetía una y otra vez el proceso. Los labios se empezaron a secarse al igual que mi garganta, sentía como si por dentro alguien se comía mi fuerza. Todo parecía estar decido para mí. — jejejeje. Este sabor, si se parece a la de aquella mujer. Es tan nutritivo me hace sentir con vida nuevamente. Esto es extraño, pero valió la pena en no quitar la barrera sangrienta.
   — ¿Aquella mujer dices? — no sabía si se trataba de mi madre o quizás la pérdida de fuerza me estaba haciendo perderme a mí mismo y escuchando cosas que quizás no digo.
   — Oh, ya veo. No eres un tipo cualquiera, cualquier otro en este momento debería estar muerto. Aun así, no me agradan los que se aferran a la vida.
Rápido esa aura desapareció, y mirando hacia aquel niño vi como una rama había sido incrustado en su garganta perforándolo y terminado la punta de la rama saliendo del hombro derecho.
   — ¿Qué diablos pasó? — rápido escuche un ruido en mi lado derecho. Mire para ver te que se trataba, una figura femenina se acercó hacia a mí. — tu…
   — Que tonto eres Daiki. Creí que te había dicho que no salieras a estas horas de la noche. Si no fuese por mi ahorita estuvieras muerto — se trataba de Sakura.
   — Lo sien…to, gracias a ti… por un momento pensé que… — rápido Sakura me levanto y como pudo me empezó a llevar. Con mucha dificultad camine viendo aquella espantosa escena de aquel niño parado con una enorme rama incrustado en su cuello y sobre saliendo en su hombre.
   — Me pregunto qué magia uso. Es como si te hubiera robado tu fuerza vital, espera un momento acaso él es… — Sakura rápidamente volteo hacia donde estaba aquel niño el cual yacía sin vida. — demonios nos tenemos que ir de aquí lo más rápido posible.
   — ¡Que sucede Sakura! — decía mientras sentía como mi corazón se aceleraba al dar unos cuantos pasos de más.
   — Nos tenemos que ir de inmediato él es… no tenemos posibilidades de ganarle. — decía Sakura frustrada.
   — ¿Como? ¿Qué es lo que me hizo? — no comprendía bien lo que Sakura intentaba decirme.
   — No hay tiempo de explicarte. — decía Sakura mientras se daba la vuelta. Ella me cargo en su hombro y dándose la media vuelta empezó a correr. Me sentía como costal en hombro, poco a poco dejamos la calle y junto con él aquella imagen sádica de un niño sin vida, ahí parado con una mirada de espanto. Como aquellos animes gore que luego veía. Luego nos dimos vuelta cambiando de dirección, aun me sentía débil y con ganas de vomitar.
   — Sakura de quien huimos. — me sentía como un ebrio de esos que rondaban a la mitad de la noche.
   — El aún vive. Si escapamos de él, eso significa que tuvimos suerte. — rápido Sakura se detiene en seco y se lamenta.
  — Jejeje Hayashi Sakura. Ha pasado mucho tiempo jejeje. — esa voz es de…
  — Hisao Konoe lo mismo pienso. — decía Sakura. Esa voz que había escuchado se trataba de Hisao Konoe. Eso me recuerda… ¿estaremos en peligro?
  — Quien es al quien llevas en hombros. Jejeje oh con que se trata de él nieto de Azuma Hajime. — decía Konoe mientras lanzaba otra de sus carcajadas que me ponían de mal. Por un momento Sakura se quedó pensativa.
  — Konoe… Azuma Daiki fue atacado por… — Konoe interrumpía a Sakura sin dejar que terminara de hablar.
  — Ya veo. Este olor a muerte venia del pequeño de los Azuma. Jejeje, pero aun así no les puedo ayudar. Ya que él está aquí jejejeje. — decía Konoe.
  — ¿Cómo dices? — decía rápidamente Sakura la cual había quedado estupefacta. Rápido una neblina empezó a rodear la calle. Y el aire se empezó a sentir pesado. Con trabajo podía respirar.
  — Jejejeje… es una pena que la última heredera de los Hiyashi y el penúltimo de los Azuma tengan que morir de una manera cruel. Aun así, si logran sobrevivir lo considerare como un milagro. No será tarea fácil exterminar al 666 jejejeje. Hahahahahaha…. — decía Konoe carcajeando.
   — ¡Maldito! Tú… — decía Sakura frustrada. Rápido la neblina empezó a disipar mientras que las carcajadas de Konoe se convertían en ecos. — se fue…
   — Sakura…. — me sentía una vez más indefenso.
   — Con que ahí están. Son unos estúpidos si pensaron que se escaparían de mi tan fácilmente. — entra esa densa noche apareció la imagen infantil de aquella persona.
   — Ya veo. Era verdad aquellos rumores. — decía Sakura mientras caminaba dejándome cerca de un poste de luz. Que estaba a contra esquina de la siguiente calle.
   — Sakura yo… — con trabajo podía hablar.
   — Escucha bien Daiki — decía Sakura en voz baja. — cuando el este distraído corre lo más rápido que puedas, yo estaré bien. Así que no te preocupes por mí.
   — Sakura yo… también quiero ayudarte. — decía mientras ella trataba de sonreír.
   — Mejor haz caso de lo que te dijo, sí. — Sakura se levantaba dejándome en aquel rincón.
   — Jejejeje. Con que ya decidiste el orden de cómo van a morir. Lo de hace un momento me tomo por sorpresa. Aunque debo de admitir que ya tenía años de no sentir lo que es el dolor. — decía aquel niño mientras en su mirada se notaba un enorme sed de sangre, una mirada psicópata.
   — Con que tú eres el famoso 666 almas de Murakami, el pergamino de los antiguos sacerdotes budistas. Aun no puedo creer en el monstruo que te has convertido. — decía Sakura mientras una enorme chispa de luz aparecía delante de Sakura y se dividía en cuatro. En cuatro bolas de fuego ardiendo intensamente en forma de gotas se unían nuevamente para dar forma a una espada, la misma espada de estilo europeo.
   — jajajajajaja. No lo entiendo si sabiendo bien eso y aun te atreves a desafiarme. Tu bien lo dijiste soy un monstruo, no más bien un demonio. — decía aquel niño al cual se le daba el apodo de 666. — jejeje ya veo. Para ser una simple humana, debió a ver sido raro que alguien me hiriera de esa manera. Con que tú eres miembro de los desterrados de Fukushima. Eso es bueno saberlo ehhh. ¡Tengo años que no descuartizo a uno!
    — ¡Sakuraaaaaaaaaaaaaaaaa! — algo dentro muy dentro de mi sentía que Sakura no iba a salir de esta situación. Dejarla así, sin ayudarla. Esa monstruosidad o lo que fuese emanaba una enorme fuerza.
   — Jejejeje. No te preocupes también acabare rápido contigo. — decía 666 mientras me miraba, con aquellos ojos en los cuales se reflejaba a las almas que fueron víctimas de él.
   — Daiki, no intervengas. No se te olvide lo que te dije. — decía Sakura empuñando su espada.

Ella rápido salto hacia el tratándolo de cortarlo en dos, pero el creando una especie de polvo desaparecía al mismo tiempo que el polvo se dirigía a otro lado un poco retirado de ella para de nuevo tomar su forma. Ella volvía a repetir el mismo ataque. Sin embargo, el volvía a repetir el mismo proceso de materialización. Con pocas opciones Sakura intentaba diversos ataques, pero todas eran fallidas.
   — Ya terminaste. Jejejeje — decía 666
   — Maldición. — no puede darle ningún golpe. Nunca me imaginé que su poder de materialización fuese demasiado poderoso. Aun así, debo encontrar un punto débil.
   — Que aburrido, si ya te disté cuenta de mi poder deberías resignarte. Entre más rápido mejor para ti, aunque no prometo que tu muerte sea dolorosa, más bien será muy dolorosa. ¡Jamás te perdonare por clavarme esa estaca! Yo Hiroshi Minagawa nunca te lo perdonare.

En un abrir y cerrar de ojos, una parte del pavimento se desprendió. Una enorme piedra del pavimento estaba flotando enfrente de 666 y a su vez con una sonrisa despiadada dividía en varios trozos al mirarlo, los cuales arrojaba hacia Sakura. Una batalla feroz se estaba desatando en ese instante. Rápido Sakura esquivo algunas y otras las rompía mediante su espada.
   — Vamos, vamos, vamos. Quiero divertirme, posiblemente cuando termine de jugar contigo te profanare delante de él. ¡quiero ver tu mirada y la de él cuando lo esté haciendo! Jajajaja. Pero primero te torturare. — varias partes del pavimento se desprendían a la vez y al mismo tiempo se dividían en diversas partes, los cuales eran arrogados hacia Sakura. Ella al instante saltaba de derecha a izquierda, de un lado a otro de frente o detrás. Algunas las confrontaba con su espada, pero entre más los esquivaba más rápidos aparecían los pedazos de pavimento dejando a Sakura vulnerable a todos sus ataques. Una piedra golpeaba la cabeza de Sakura, otra en su muslo izquierdo, otro lo rompía con su espada, otro golpeaba en su pierna derecha, otro más en su pierna superior izquierda. Tantos era las piedras que golpeaban su cuerpo que ella ya no podía esquivarlas todas, una más grande que las otras rozó su mejía, poco a poco la sangre se hacía notar en su pierna y calcetas, su traje estaba rasgada y ensangrentada. Poco podía hacer Sakura. De pronto voltio a verme, en su mirada se reflejaba la frase de “¿Por qué no te has ido?” ella estaba dispuesta en sacrificar su vida.
— ¡Sakuraaaaa! — las lágrimas brotaban de mis ojos. No podía dejarla sola, me era imposible dejarla en ese estado. Dejarla a su suerte con ese demonio.        
 
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[Luces de neón]

♫♫♫

Ve, camina hacia un nuevo futuro sin pensarlo.
Donde no estén presentes aquellos recuerdos.
El dolor derrama aquello que alguna vez quisiste
y puede cambiar el deseo de tu corazón.

Solo espera, solo espera y ten presente
que nunca estuviste solo en aquella situación.
Siempre estuve cerca de ti, aunque nunca lo notaste.
¡No retrocedas! ve al frente que algo bueno te espera.

Solo espera, solo espera y ten presente
que las luces de neón brillan en esta noche.
El tiempo lo cura todo de eso estoy seguro.


♪♪♪

***
La batalla continua en una noche de lluvia helada. El demonio 666 de las almas de Murakami, crea el siniestro y malvado ataque final. No te pierdas el siguiente capítulo de Unmei no Kaze el viento del destino (¡El ultimo ataque!)

Unmei no Kaze [El viento del destino] todos los martes a jueves por Meta Crónica.

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