Unmei no kaze [El viento del destino] Episodio 16 – ¡El Último Ataque!


運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]

Episodio 16 – ¡El Último Ataque!


[La espada]

♫♫♫

Recorro esta solitaria noche
pierdo el rumbo de querer seguir
la noche es larga y fría (fría)
La noche oculta algo que no ves.

Todas las cosas que alguna vez creí
ahora las veo caer por el peso de la realidad
el destino que alguna vez trate de escapar
a pesar que siempre...

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que sangrar en sudor.

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que soportar.

¿porque deseo este dolor?


♪♪♪


*************************************************
Sakura esquivaba los brutales ataques de la bestia 666, el cual poseía un poder sobrenatural fuera de la imaginación de cualquier persona. Cada trozo de piedra era lanzado en el cuerpo de Sakura, ella recibía algunas y otras las interceptaba con su espada, el esfuerza era extremo que poco a poco se empezaba a notar el cansancio. Varios de esos trozos de piedra habían golpeado su cuerpo y moretones, rasguños y sangre empezaba a emanar en su ropa el cual también era rasgado por la inercia de esos golpes. Aun así, ella voltio a verme; como si tratara de decirme que ya me fuera de ese lugar.
   — ¡Sakuraaaaa! Eres un demonio. ¡Maldito nunca te lo perdonare! — sentía un odio inmenso y a la vez una impotencia de no defender a alguien.
   — Daiki que es lo que haces, vete de aquí, acaso tu… — decía Sakura mientras recibía los fuertes golpes con su cuerpo.
   — ¡Jajajajajajajajajaja! Desesperación y odio es el plato fuerte que más me gusta degustar. Adelante chico, tu destino está marcado. — decía 666 mientras un aura maligna rodeaba su cuerpo.
   — Abuelo Hajime te lo pido. — sacando en mi bolsillo y tambaleando con mi cuerpo por mi debilidad saque la llave mágica. — ¡préstame una vez más tu poder!

Una enorme ráfaga empezó a emanar de la llave y un remolino de viento se empezó a crear delante de mí, una majestuosa espada japonesa deslumbraba como nunca, su poder y calor hacia que me reconfortara. Rápido corrí hacia donde estaba 666 y este respondió sorprendido con un ataque.
   — Ya veo, ya sentía que tú eras diferente. Un Hayashi y un Azuma en un mismo plato. Esto será como para darme un banquete bien servido. Jejejejejeje. Vamos, vamos, vamos, vamos, vamos, vamos ¡Azuma! Demuéstrame el poder de tu linaje.
   — ¡Daki! — decía Sakura mientras caía de rodillas.
   — ¡Maldito! ¡Recibe esto! — rápido levante la espada y lo apunte directo hacia donde estaba 666. Una ráfaga se dirigía hacia él con el mismo poder y la misma velocidad como cuando destruí aquel yokai. Aquella figura de 666 desaparecía delante de mí. La victoria era mía o eso pensé. Conforme se desvanecía el viento aquella imagen diabólica de un niño seguía ahí, parado como si no le hubiera hecho ningún daño.
   — jejejejeje, hahahahahahaha — reía de una manera psicópata aquel que se hacía llamar 666.
   — Daiki… — decía Sakura mientras ensangrentada miraba al piso sin consuelo.
   — ¡Qué demonios paso! Pero… en aquella ocasión ese yokai fue pulverizado con esa técnica.
   — jejejeje. En verdad eres un Azuma, me extraña que tu linaje nunca te hablo sobre mí, sobre ¡Hiroshi Minagawa!
   — Maldita sea, acaso eres inmortal — no lo podía creer, quede estupefacto.
   — Chico, antes de que mueras te diré quién soy. Quizás así te arrepientas por haberme confortado. — decía Minagawa mientras se ponía de perfil y con la boca cerrada mostro una sonrisa. — yo poseo los pergaminos de Murakami, un antiguo sacerdote budista que fue iluminado por los Shinbutsu y tras esa iluminación se le otorgo 7 pergaminos los cuales contienen 666 elementos y en el planeta donde vivimos están los cuatro más importantes que son viento, agua, tierra y fuego. Los Azuma poseen el elemento del viento y los Hayashi el elemento fuego y los Konoe la tierra, mientras que los Fukushima poseen el agua. Pero igual está el metal como elemento, la oscuridad, la luz, y todo aquello que conforma al universo, como los agujeros negros. Todo lo que está conformado el espacio exterior son elementos, los más conocidos son lo que mencione antes. Incluso se dice que los cuatro elementos poseen cristales los cuales son llamados los cristales elementales ya que según la leyenda cuenta que la Gran Voluntad encerró a las hijas de Cosmos en estos cristales para que funcionaran como catalizadores y así naciera la vida. Jajajaja en pocas palabras soy como un Dios no hay nada de lo que deba temer. Incluso si nuestro sol se convierte en una supernova o en un agujero negro, yo Hiroshi Minagawa sería el único ser que sobreviviente de nuestro sistema solar. Nada me puede matar, ni siquiera el tiempo. Ese tonto de Murakami fue muy estúpido en considerarme como su discípulo he vivido cientos de años y visto todo.
   — Entonces… — no hay manera de ganarle pensaba mientras buscaba alguna respuesta, pero porque devora la energía vital de las personas. Su manera de hablar es como la de un hombre adulto, pero conserva el cuerpo de un niño será acaso que la muerte no sea un elemento más, la muerte consume todo, eso es quizás es lo que hace que se alimente de la genta para nunca morir ya que la muerte no es un elemento. Tampoco la vida sino es un estado una etapa de la vida, un clico que todo y todos estamos condenados a experimentarla. Por eso el consume la energía para vivir. Ahora que se eso, el problema es como matarlo, aunque porque no murió cuando fue incrustado esa enorme rama en su garganta. Posiblemente él se regenera. Que es lo que debo hacer, que hago y si la muerte también es un elemento no… no los pergaminos de Murakami y él dijo que fue entregado por los shinbutsu. Eso es si le quitamos los pergaminos el morirá. Pero en donde los tendrá, estará en su yukata, la única manera es desvestirlo o lanzar un ataque más fuerte que el anterior, un ataque que desprenda su ropa.
   — jejejeje. Ahora que lo sabes se bien que fue una mala idea. Debiste haber escapado como una gallina, ahora observa el poder de Hiroshi Minagawa. Te regresare la pequeña brisa como un favor. — rápido Minagawa levanta su brazo y dejando ver su pecho se encontraba un rollo de color marrón con un hilo de color rojo y rápido el arroga algo hacia a mí, un cumulo de aire se dirige hacia a mí. El cual me arroga hacia donde estaba en aquella esquina donde me había dejado Sakura.
   — Maldición — con el cuerpo adolorido y aun debilitado trato levantarme nuevamente.
   — Que tipo más resistente. Pensé que con eso ibas a morir, pero me equivoqué. De nuevo coloca sus brazos y los lanza hacia a mí. Por intuición me quito lanzándome desde otro lado. Solo siento como el aire choca en donde estuve antes. Sigo pensando en cómo ganarle.
   — ¡Canalla! — rápido Sakura se levanta y lanza una enorme llamarada, más grande que mi soplido de espada, tan ardiente que estando en el otro extremo de la calle siento el calor.
   — Jejejeje, aun tienes fuerzas de luchar. — Minagawa estaba ahí estático sin hacer un solo movimiento, recibiendo el ataque directamente sin la necesidad de esquivarlo, el fuego ni lo tocaba, lo mismo ocurrió con mi gran soplido.
Sakura quedo con la mirada vacía, incrédula por lo que estaba viendo, quizás ese fue su ultimo y mejor ataque que poseía y aun así no fue suficiente para acabar con minagawa. Aquella noche el cielo se nublo en momento y la luna fue cubierta y una pequeña y ligera lluvia empezó a caer en aquella noche de desesperación.
   — Ya veo. — decía Sakura pensativa y viendo el suelo. Con lágrimas en los ojos.
   — Jejejeje ¿Por qué lloras? ¿acaso tienes miedo? — decía Minagawa — te violare como a una puta y comeré tus senos, después te decapitare, mientras te penetro y al final te arracarare piernas y brazos a mordidas jejejeeje.
   — Sakura… — Minagawa se equivocaba, Sakura no lloraba de miedo sino de impotencia. Ella sabía bien que si no fuera un estorbo ella quizás… hubiera podido ganarle. Quizás ella sabía lo que también había pensado de cómo ganarle.
Con trabajo me levante de nuevo y viendo a Sakura y a Minagawa me prepare para lo peor.
   — No te le acerques maldito. ¡Yo seré el quien acabé con tu asquerosa vida! — rápido me dirigi hacia él, y el levantando una mano la arrojo hacia mí, acto seguido un rayo fue lanzado hacia donde estaba el impacto fue brutal rápido caí de espaldas. Un extraño olor y una temperatura no cuadraba en aquella noche lluviosa. Mirando mientras me incorporaba vi como estaba quemado el pavimento, el rayo también era un elemento. Eso confirmaría igual mis sospechas él podía controlar los elementos a su antojo. Por eso la espada deslumbrante y ardiente de Sakura y mi soplido de espada no le afectaba. Ningún elemento conocido o existente en este universo le podía hacerle de frente. Incluso si él quisiera podía crear un agujero negro y que se tragara todo el sistema solar.
Sakura incorporándose también se acercó a Minagawa y rápido fui hacia su ayuda ambos estábamos cerca de él. Inclusive ambos combinamos poderes y no obtuvimos nada. El levantando trozos de pavimento los lanzaba directo a nosotros junto con el agua convertida en pequeños alfileres y rayos dirigiéndose hacia nosotros el panorama era claro para nosotros él tenía el cien por ciento de ganarnos y nosotros un cero por ciento de nada. Sakura ya estaba en sus últimas y esta bestia se acercaba hacia ella.
   — ¡Maldito tú no eres nadie paras tocarla! — la lengua de Minagawa tocaba el rostro de Sakura.
   — ¡Maldito vete al infierno! — decía Sakura mientras con sus manos intentaba apartarlo de él. El rápido uso los brazos de Sakura para voltearla tan fácil y levantando su falda y tirándola al suelo se empezó a quitar la yukata dejando en descubierto su pene infantil y a la vez los pergaminos de Murakami. A punto de penetrarla vi en una de las azoteas de una de las casas dos figuras la cual al momento de parpadear desapareció una de ellas y otra con una velocidad equivalente a otro de mis parpadeos llego hacia donde estaba Minagawa y en acto seguido le arranco la cabeza y castrándole su pene cayó casi cerca donde estaba. Y al mismo tiempo con una patada lanzo el cuerpo de Minagawa hacia el otro extremo con una fuerza brutal el cual creo un derrumbe en una de las paredes de una de las casas. Sakura lloraba sus llantos me llegaron al alma tanto que también llore. Quien era esa persona que nos había salvado. En aquella noche lluviosa y con la poca luz que daba uno de los postes vi a una mujer con una ropa, que no cuadraba con la época en la que vivíamos, un traje parecido como de los años de 1880, de estilo europeo un vestido de color azul con varios bordes que se asemejaban a llamas por su color rojo y un calzado como de bota de color café claro y una larga cabellera rubia y una piel tan blanca y una mirada rojiza como si fuesen rubíes viéndome.
   — Gracias. — dije entre lágrimas.                                                                  

*************************************************
[Luces de neón]

♫♫♫

Ve, camina hacia un nuevo futuro sin pensarlo.
Donde no estén presentes aquellos recuerdos.
El dolor derrama aquello que alguna vez quisiste
y puede cambiar el deseo de tu corazón.

Solo espera, solo espera y ten presente
que nunca estuviste solo en aquella situación.
Siempre estuve cerca de ti, aunque nunca lo notaste.
¡No retrocedas! ve al frente que algo bueno te espera.

Solo espera, solo espera y ten presente
que las luces de neón brillan en esta noche.
El tiempo lo cura todo de eso estoy seguro.


♪♪♪

***
La lluvia cae en aquella noche mezclándose con las lágrimas, el trueno que se oye a lo lejos son gritos de melancolía. En el próximo capítulo de Unmei no Kaze el viento del destino (La alianza) 

Unmei no Kaze [El viento del destino] todos los martes a jueves por Meta Crónica.

No hay comentarios.

Publicar un comentario