La Invocación (XV)

DESPUÉS
XV
Francisco llegó a la casa de Belén tras caminar todo el trayecto. Llevaba una guitarra nueva en su espalda. Una Fender electroacústica CD-60CE que se acababa de comprar hace una semana.
     Ya había pasado un mes desde lo sucedido con Evoct. Todos los sobrevivientes de la banda fueron directamente al hospital o a sus casas. Pocos se quedaron ahí unos momentos más para saborear una victoria que jamás volverían a tener.
     -Creo que esto lo recordaremos durante mucho tiempo, ¿no crees? –Preguntó Francisco a un agotado Óscar que se encontraba sentado en una de las sillas que permanecían en su lugar.
     -Eso sí. Al menos durante el resto de nuestras vidas.
     Pero no fue así. Una semana después, los recuerdos de todos sobre lo acontecido comenzaron a nublarse. De los que estaban bien y de los que aún permanecía en el hospital. Pocos fueron los que tuvieron su último día en el escenario.
     -Oye, ¿recuerdas lo que sucedió hace un par de semanas? ¿El motivo del porqué estás aquí? –Esta vez fue Óscar que se dirigía a Mariana. Ella estaba en una cama del hospital. Ya se encontraba sólo en observación así que sus compañeros pudieron entrar a verla. Los cuatro formaban un medio círculo alrededor de ella.
     -Pues no. Creo que me caí del escenario, ¿no? Estábamos tocando, pero no recuerdo lo demás. ¿Qué sucedió?
     -Ninguno lo recuerda. –Contestó Karen-. Estamos igual que tú. De hecho, mucho muy igual. También recordamos la banda, la canción, pero después todo está borroso.
     -Sólo espero que no haya hecho algo de lo que me arrepienta –dijo David.
     Y así fue como todos olvidaron el suceso.
     Ahora sólo podemos ver a Francisco, con su guitarra, en la acera, afuera de la casa de su novia, comenzando las primeras notas de «I Want to Hold Your Hand», cantando a su vez lo mismo que decía John y Paul: Oh please say to me, you’ll let me be your man, and please say to me, you’ll let me hold your hand.


FIN

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