Unmei no kaze [El viento del destino] Episodio 19 – La Dama de Negro


運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]

Episodio 19 – La Dama de Negro.


[La espada]

♫♫♫

Recorro esta solitaria noche
pierdo el rumbo de querer seguir
la noche es larga y fría (fría)
La noche oculta algo que no ves.

Todas las cosas que alguna vez creí
ahora las veo caer por el peso de la realidad
el destino que alguna vez trate de escapar
a pesar que siempre...

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que sangrar en sudor.

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que soportar.

¿porque deseo este dolor?


♪♪♪


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   — Ya veo con que son ustedes. — dijo Emily Nerlinger mientras sacaba una sonrisa que erizo mi piel en aquella noche.
   — Tu, ¿eres la dama de negro? — decía Misaki mientras me tomaba del hombro.
   — ¿La dama de negro? — me dije mientras le buscaba una respuesta concreta a mi débil interrogante.
   — Vaya, también soy famosa en Japón. — decía Emily mientras cruzaba las manos.
   — ¿Aquel hombre…? — antes de que finalizara la pregunta Emily respondió.
   — Murió. — dijo fríamente y sin ninguna emoción. — era un testigo probable y además encontró algo de suma importancia para mí. Así que no tuve de otra que matarlo por el bien de todos. No es que me agrade, pero es mi trabajo y tengo que hacerlo.
   — ¿Trabajo? — me dije a mi mismo, mientras intentaba ver el otro lado de aquella esquina.
   — Eso significa que la dama de negro está al servicio de… — de nuevo antes de terminar su indagación Emily respondió inmediatamente.
   — Así es, estoy al servicio de Mihaela Ardelean. — decía mientras murmuraba para sí misma. — no es que yo lo deseara, pero ambas estamos trabajando para un mismo objetivo. Acabar con el yokai Adolph Küntzel.

Ahora entendía todo. Emily Nerlinger la cazadora de vampiros o mejor conocida como la dama de negro estaba bajo el servicio de Mihaela Ardelean para acabar con la existencia del malvado yokai Adolph Küntzel.
   — dijiste que aquella persona tenía algo importante que necesitabas, te refieres a… — también fui víctima a la rápida suposición que Emily estaba acostumbrada.
   — La espada de fuego, el cual es una copia de la espada original. — decía mientras sacaba de su atuendo negro la llave mágica, el cual le pertenecía a los herederos la familia Hayashi.
   — Esa es… — deje inconcluso mi frase.
   — Y para la dama de negro y para Mihaela Ardelean de que les sirve la llave mágica. — pregunto Misaki.
   — Es simple, el poder que oculta este artefacto es esplendoroso y la necesitamos para acabar con Adolph. — decía Emili Nerlinger mientras volvía a colocar la llave mágica en su atuendo.
   — Con que eso es. — me dije mientras reflexionaba sobre los poderes oculto que podían ocultar las llaves de cada familia.
En ese mismo momento apareció un murciélago y en un parpadeo apareció Mihaela Ardelean. Nos observó por un instante, de nuevo me sentí atraído par aquella mirada que ella emitía a quien la viera, una morada de rubíes brillando en aquella noche fría y húmeda, era hermosa y cálida, me costaba trabajo imaginar que se trataba de una de las dos razas más poderosas de yokai. Tal y como su nombre lo decía, era la vampira verdadera, la leyenda de los vampiros surgió en Rumania y la gente le temía. Además, a su lado estaba lo que para muchos pudo haber sido una broma, Emily Nerlinger la dama de negro la cual al parecer era famosa por ser una cazadora de yokai y una especialista sobre los vampiros y al igual que Mihaela, ella también había nacido en Rumania.
Por un momento perdí la noción del tiempo, era difícil no verlas, no por su naturaleza o rareza sino más bien ya que ambas eran realmente hermosas. Al no darme cuenta Mihaela se me quedo viendo, por un instante apenado aparte mi vista y la dirigí hacia donde estaba Emily el cual ella había notado que me había quedado embelesado ante el hermoso atractivo de Mihaela y ella en acto sonrió de una manera maliciosa o pervertida ante mis acciones.          
    — Vámonos, Emily ya casi esta amanecido. — decía Mihaela dándose media vuelta y convirtiéndose en murciélago una vez más.
    — Vaya, vaya que grosera, ella dice que ya nos vallamos y ella es la primera en retirarse. Chico, creo que esto le pertenece a tu novia, si todo sale bien te lo devolveré. — decía Emily mientras me enseñaba la llave mágica una vez más.
Emily camino y llegando a un punto donde la luz de los postes de luz ya no llegaba ella desapareció de la nada. Posiblemente por eso le decían la dama de negro. Al menos que existiera otra cosa que aún no sabía bien de ella. Cuando mire a Misaki ella me dio un golpe en la cabeza.
   — Oye, porque me pegas. — decía mientras me tocaba la cabeza.
   — Y aun me preguntas enamoradizo. — decía Misaki mientras caminaba algo molesta. Posiblemente se dio cuenta que fui seducido al encanto de las que teníamos hace un momento en frente de nosotros. Aun así, me sentía aliviado por un momento pensé que otra batalla se iba a librar.

Dejamos aquella calle y caminamos sin decirnos nada, no sé bien, pero me sentía cansado. Mi cuerpo se empezaba a debilitar de nuevo y solo quería bañarme y acostarme en mi cama, todo el cuerpo me dolía y mis articulaciones se sentían algo torpes como si fuera un viejo decrepito. Aun así, llegando a la casa Azuma llevamos el cuerpo al líder de la familia Fukushima, el cual era un hombre ya casi viejo. De todas las familias, la de los Fukushima era la más prospera por lo que me dijo Misaki ya que tenían nueve hijos los cuales seguían la enseñanza de las antiguas generaciones. Cuando reviso el cuerpo inerte de Sakura sintió una profunda tristeza y a la vez estaba algo sorprendido, quizás se estaba imaginando como ella pudo haber muerto y terminando más de cuatrocientos años que uno de los miembros de las cuatro llaves se había apagado para siempre, sin más miembros de los Hayashi uno de los pilares estaba derrumbado metafóricamente hablando, entonces ya tan solo quedaban tres familias aun en pie. La ceremonia de cremación fue algo rápida y finalizando sus restos fueron enterrados donde estaban los restos de los Hayashi, mas de cuatrocientos años de una generación y la última de sus miembros había muerto ya que el hijo de los Azuma era un bueno para nada y alguien sumamente débil. El apellido Hayashi seria borrado para nuevas generaciones de Azuma, Konoe y Fukushima.

Después de una noche larga y triste por fin pude descansar, con un poco de mordimiento me había quedado dormido por un buen rato, hasta que por fin me desperté. Me dirigí al cuarto de Miu y ella aún se seguía recuperándose. Mientras que Misaki aun permanecía dormida. Me sentía un poco nostálgico y sin nada de labores o quehaceres decidí darme una ducha para refrescar ideas. Y eso fue bueno mi cuerpo se relajó y pensé que si no podíamos confiar en los Konoe cuando menos teníamos a Mihaela y a Emily quienes estaban detrás de nuestro principal enemigo Adolph el yokai líder de los hombres lobo.
Terminado de secarme y de ponerme ropa limpia me dirigí a la calle para dar un paseo y ver si el buscador de internet tenía razón, antes de llegar a Japón revisé en el buscador si había una tienda cerca de mangas y cosas de anime, por lo sucedido sabía bien que a estas alturas del partido me era difícil visitar Tokio y tener la oportunidad de comprar algo de recuerdo en Akihabara, aun así por la promesa que le hice a mi hermano Eduardo de comprarle algo para que tuviera algo de recuerdo. A unas quince cuadras había una pequeña tienda, estaba algo lejos y la única manera era tomar un bus que me dejara ahí.
Llegando a la tienda mire lo que tenía exhibido a fuera. A pesar que la tienda era pequeña tenía una gran variedad de mangas y además tenía un pequeño exhibidor de figuras, pero nada me llamo la atención y en la sección de mangas me pase casi como veinte minutos viendo que título comprar hasta que accidentalmente mi mano choco con la de una chica, el cual llevaba un hermoso vestido azul, cabello largo y oscuro, unos bellos ojos cafés claros y una y muy buena figura femenina. Rápido me disculpe con ella por mi torpeza, estaba muy entretenido viendo los títulos que no percate que ella estuviera a un lado de mí. Ella sonrió y se sonrojo un poco.
   — Lo siento fue mi culpa. — dijo aquella chica.
   — Lo siento, realmente fue mi culpa no me fije que alguien más estaba y… — por un momento me quede apenado. Ella lo noto y mostro una sonrisa igual apenada por aquel momento incómodo.
   — ¿Cómo te llamas? — pregunto aquella chica.
   — Soy Azuma Daiki. ¿Y cuál es tu nombre? — pregunte un poco tímido.
   — Me llamo Tanaka Azumi. — dijo un poco apenada
   — Es muy lindo ese nombre. — ella rápido se sonrojo e igual me avergoncé por decirle eso.
   — Gracias. — dijo aun apenada. — eres nuevo por el rumbo, jamás te había visto.
   — No, soy de Kioto, pero fui a estudiar en el extranjero y ahora que estoy de vacaciones regrese a ver a mi familia.
   — Ya veo. — se quedó en silencio. Era un silencio de esos que te hacían sentir incómodo. De cualquier forma, ese tipo de charla me hacía sentirme bien por un instante. Pero eso desapareció ya que vi en la ventana del negocio una persona a quien conocía.
   — Este… Tanaka-chan lo siento, pero tengo que irme. Rápido salí de la tienda.
   — Espera, Azuma-kun. — decía Tanaka mientras veía aquel chico que apenas había conocido irse rápido. Por un momento se quedó viendo en el lugar donde puso su mano Azuma, parecía que le gustaba los títulos de seinen ya que el tomo que iba a tomar era uno de Berserk, sin embargo, no le dio mucha importancia y tomo un manga de Mahou Shoujo y compro una revista de la Shonen Jump.

Rápido salí de la tienda olvidándome de Tanaka y el manga que quería comprar. Miré hacia la dirección donde vi a Mami. Estaba seguro que esa persona que había visto se trataba de Mami. Decidí buscarla, aun tenia cosas que necesitaba saber de ella.
                                          
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[Luces de neón]

♫♫♫

Ve, camina hacia un nuevo futuro sin pensarlo.
Donde no estén presentes aquellos recuerdos.
El dolor derrama aquello que alguna vez quisiste
y puede cambiar el deseo de tu corazón.

Solo espera, solo espera y ten presente
que nunca estuviste solo en aquella situación.
Siempre estuve cerca de ti, aunque nunca lo notaste.
¡No retrocedas! ve al frente que algo bueno te espera.

Solo espera, solo espera y ten presente
que las luces de neón brillan en esta noche.
El tiempo lo cura todo de eso estoy seguro.


♪♪♪

***
La brisa del atardecer, el silencio que se oculta sobre aquella persona, los pétalos que bailan bajo la brisa. En el próximo capítulo de Unmei no Kaze el viento del destino (Los pétalos del cielo)  

Unmei no Kaze [El viento del destino] todos los martes y jueves por Meta Crónica.

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