Unmei no kaze [El viento del destino] Episodio 20 – Los Pétalos del cielo

運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]

Episodio 20 – Los Pétalos del cielo.


[La espada]

♫♫♫

Recorro esta solitaria noche
pierdo el rumbo de querer seguir
la noche es larga y fría (fría)
La noche oculta algo que no ves.

Todas las cosas que alguna vez creí
ahora las veo caer por el peso de la realidad
el destino que alguna vez trate de escapar
a pesar que siempre...

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que sangrar en sudor.

¿Sabes que aun deseo estar a tu lado?
La soledad consume mi alma, la espada que use
para defender nuestro amor.

Es una inquietud que guarda mi corazón
lo que tuve que soportar.

¿porque deseo este dolor?


♪♪♪


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En una especie de casa estilo japonés, con un jardín hermoso y alrededor algunos árboles de cerezos cuyos pétalos daban la majestuosidad de aquella casa construida por madera. En una de sus entradas había dos estatuas de lobos, algo no muy común en Japón. Dentro de la habitación principal había nueve personas. Uno de ellos al parecer el amo de aquella lujosa casa hablo.    
 — Jejejeje. Con que la familia Hayashi fue eliminada, es una verdadera pena. — decía aquel hombre el cual estaba en una especie de sillón, el sillón no era común ni corriente sino más bien era de esos sillones caros y lujosos.
   — Solo sabemos que fue derrotada mientras peleaba con uno de los Azuma — decía uno de los subordinados. — pero perdió la vida al parecer y por lo que dicen los desterrados de Fukushima murió a causa de varios golpes en el cuerpo.
   — ¡Ohh! Ya veo. — el líder de aquellos hombres se quedó pensativo. Sabía que algo no cuadraba con aquella historia, hasta que por fin entendió aquella incógnita que lo incomodaba, tomo una copa dorada y antes de tomar de ella continúo hablando. — ya veo jejejeje, aunque lo que no encaja aquí es con quien de los Azuma se alió, aquel viejo de la familia murió hace algunos días, la madre también murió antes que el viejo y el que heredero la espada de viento murió hace algunos años, solo queda la sirvienta de los Azuma y Azuma Misaki quien obtuvo la aprobación de la organización de los desterrados de Fukushima. Sin embargo, el quien ayudo a Hayashi Sakura…
   — Fue Azuma Daiki, mi señor. — dijo otra voz que venía de una de las salidas de aquella gran casa. Una décima persona se había unido ante ellos. Solo que esa otra persona era mujer y los otro nueve eran hombres.
   — ¿Azuma Daiki? — dijo el gran amo de la casa estilo japonés, mientras tomaba un trago de aquella copa dorada dejando ver en su mano un enorme anillo con el símbolo de un lobo color plateado.
   — Así es mi señor. Es el hijo que fue negado cuando este viajo al extranjero. Ahora que su madre y el gran patriarca murieron, regreso para honrar a su familia y fue involucrado en una pelea contra el demonio 666.
Todos se quedaron estupefactos y entre alguna de los sirvientes dijeron entre sí, como dudando de las palabras de aquella dama que salía de la salida de lado derecha. Era una mujer totalmente bella, cabello rubio y una manera de vestir muy elegante estilo occidental algo que no cuadraba en esa casa estilo japonés.
   — ¡Ohhh! Hermanita estas bien informada al respecto. Con que Azuma Daiki el hermano de la pequeña Azuma Misaki. Jejejejejeje. Es un milagro que ese chico haya sobrevivido ante Minagawa Hiroshi. — decía aquel hombre de el mismo aspecto que aquella dama que había salido de las penumbras de aquella salida, solo que él tenía el cabello igual de largo y rubio, una mirada al más estilo europeo, solo que el aparentaba tener más edad ya que su rostro reflejaba a un hombre de treinta y cinco años de edad y todo lo contrario que aquella dama que su rostro era como de una persona de veinticuatro años de edad.
   — El milagro fue que apareció la dama de negro y Mihaela Anderlean. — decía aquella misteriosa dama quien se colocaba a lado del señor de aquella hermosa y majestuosa casa.
   — ¿Cómo dices? — decía el gran amo al escuchar aquellos nombres.
   — Así es, mi señor. La dama de negro y Mihaela Anderlean estaban trabajando juntas y también escuche que la dama de negro se quedó con la llave mágica del fuego. Por eso el demonio 666 no pudo vencerles.
   — ¡Oh! Con que Emily Nerlinger y Mihalea Anderlean viajaron hasta Japón con tal de atraparme. Bien hecho hermanita hiciste un gran trabajo. Jejejejeje — decía mientras con la mirada se dirigía hacia uno de sus subordinados indicando que el vino en su copa ya se había acabado.
   — Con su permiso mi señor me retiro. — aquella hermosa mujer camino por donde había salido.
   — ¡Elisabeth! — decía el gran dueño de aquella gran mansión mientras esperaba a que le llenaran la copa dorada de nuevo. — que hacías esa noche cuando paso eso.
   — Yo… — se quedó ahí parada Elisabeth la hermosa mujer quedo un poco pensativa hasta que rompió aquel silencio. — estaba de paso mi querido hermano o dudas de mi Adolph.
Elisabeth voltio un poco a ver a su hermano el cual la miro mientras tomaba de aquella copa nuevamente, pero no dijo nada; entonces Elisabeth voltio y continuo con su camino.

Caminé mientras miraba en todas las direcciones, por un momento pensé que me había confundido y que realmente no era Mami la quien había visto. Me quede un poco absorto mientras me sentaba en la banqueta de una tienda de pastelillos. Por un momento pensé en Sakura y me entristecí más, hasta que un sonido se escuchó, era la campanita que indica si un cliente ha entrado o salido del negocio.
   — ¿Eres tu Daiki? — escuche una voz suave que hizo que volteara a ver.
   — Este… ¿Mami? — cuando mire bien se trataba de Mami la quien había salido de la tienda de pastelillos y en una de sus manos había una bolsa el cual traía el logo de la tienda de pastelillos.
   — Daiki que estás haciendo tan deprimido. —  Mami se agacho un poco al verme sudado y desanimado.
   — No, no es nada. Solo es que estaba descansado jajajaja. — trate de persuadirla, pero realmente la estaba buscando por todas partes.
   — Eso me alegra. — dijo Mami mientras trataba de ocultar mi timidez.
   — ¿Y qué compraste? — aunque la pregunta era más que obvia. Aun así, Mami me respondió.
   — Compre unos pastelillos ya que el abuelo quería algunos para su té.
   — Jajajajaja ya veo. — Konoe Hisao jamás te lo perdonare. Por un momento pensé en aquel hombre que nos había abandonado, más bien en aquel que nos tendió aquella trampa ante 666.
   — ¿Sucede algo Daiki? — decía Mami mientras me veía de nuevo angustiado.
   — Jajajaja no, no es nada estoy bien solo que me quede pensando en algo. Jijijijiji. — eso estuvo cerca pensé.
   — Quieres ir al parque, aún tengo algo de tiempo antes de ir con el abuelo, el de aseguro ha de estar tomado su siesta jajajaja. — reía plácidamente Mami.
   — Este mmm… — no sé cuánto tiempo había pasado, pero quizás Misaki ya había despertado y estaba algo preocupada por mí, pero si solo me quedaba unos quince minutos más con Mami quizás no pase nada. Además, todavía falta a que sean las seis de la tarde, también Mami tiene cosas que hacer. — jejejeje, creo que sí.
   — Gracias, vamos. — rápido Mami camino tomándome de la mano y mientras caminábamos pensé que ella no podía ser la gran heredera de la familia Konoe, aunque si lo fuera porque actuaría como si no supiera nada en absoluto, en cambio Hisao se mostró ante mi como un ser despiadado y que no le importo dejarme a mí y a Sakura ante Minagawa, cuál era su plan realmente. Quería eliminar a la familia Azuma y Hayashi.

Por fin habíamos llegado al parque el cual lucia vacío, sin gente. Estaba totalmente desierta, pero eso no desanimo a Mami, ella miro a los alrededores y vio un banco cerca de un árbol de cerezo y me llevo hasta allá. Por momentos parecía que iba a llover el cielo se estaba oscureciendo no por la hora sino por unas amenazadoras nubes oscuras. Eso no me importo, solo quería estar con Mami y platicar mientras llegaba la hora de la partida.
   — Daiki. — Mami sacaba de la bolsa una pequeña caja el cual contenía una gran variedad de pastelillos. — toma uno Daiki.
  —  Ahh gracias. — Mami me ofrecía a que tomara un pastelillo mientras ella sonreía. Mientras comía algo. Me empezó a preguntar algunas cosas que se había quedado inconclusa aquella vez que fui a visitarla. Mientras charlábamos ella se empezó a juntar más cerca de mí, por momentos me quede algo incómodo, ella era mi amiga, pero ya había crecido, aun así, era un poco más mayor que ella. De pronto me sentí angustiado, un extraño hedor me envolvía trate de desviar la mirada y vi como el viento soplaba anunciando que estaba a punto de llover, pero mi sorpresa fue como algunos pétalos de aquellos cerezos danzaban con el aire. Esto no estaba bien. Mami se acercó un poco más y sus labios rozo mi mejilla izquierda.
   — Daiki, desde que éramos niños me gustaste. Me gustas y siento que también te gusto. — decía Mami, ella parecía desconocida ante mis ojos, sin embargo, era la Mami con quien pase mi infancia.
   — Lo sien…to, pero en México… cuando viaje… este. Tengo una novia. — me costaba trabajo hablar por un momento sentí como mi miembro reaccionaba y también empecé a sentir a Mami no como amiga, sino como mujer. Este era magia la cual no comprendía, sino es así que es esto porque estoy embriagado por este hedor.
   — No mientas Daiki sé que sientes algo por mí. Quien era esa tipa con quien estabas. — decía Mami.
   — ¿Tipa? — no lo entendía a quien se refería con eso. Las flores danzaban con el aire, eso me dio a entender que estaba siendo manipulado por un hechizo, también era la clara respuesta de que Mami también poseía una llave mágica.
  — Daiki, ves esas flores ellas bailan al son del amor, bailan tratando de suplicar que me desflores, Daiki por favor quítame mi virginidad. — decía Mami mientras levantaba su falda.
   — ¿Cómo? Te… refieres a Tanaka. — rápido comprendí; ella estaba ahí cuando hablaba con Tanaka y cuando se percató que miré por la ventana del local decidió retirarse y sin poder escapar de mí, decidió entrar en aquella tienda de pastelillos y montar esta trampa.
   — El abuelo me dijo que los miembros de los Azuma deben de heredar sus genes a la familia Konoe. Si es contigo no me importa contraer nupcias, Daiki deja que el hedor de las flores de cerezo haga su trabajo que las flores que están en el cielo sean partícipes de lo que vamos hacer.
Si no hago nada al respecto estaré en problemas será Mami o estará siendo manipulada por Hisao. ¡Maldición!         
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[Luces de neón]

♫♫♫

Ve, camina hacia un nuevo futuro sin pensarlo.
Donde no estén presentes aquellos recuerdos.
El dolor derrama aquello que alguna vez quisiste
y puede cambiar el deseo de tu corazón.

Solo espera, solo espera y ten presente
que nunca estuviste solo en aquella situación.
Siempre estuve cerca de ti, aunque nunca lo notaste.
¡No retrocedas! ve al frente que algo bueno te espera.

Solo espera, solo espera y ten presente
que las luces de neón brillan en esta noche.
El tiempo lo cura todo de eso estoy seguro.


♪♪♪

***
La sensación de estar caminando por un sendero podrido, lleno de gusanos y con un aspecto lodoso. En el próximo capítulo de Unmei no Kaze el viento del destino (La corrupción de la tierra.)

Unmei no Kaze [El viento del destino] todos los martes a jueves por Meta Crónica.

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