Funderelele Y Más Hallazgos De La Lengua

Cuando uno comienza a pensar en el lenguaje y en las palabras a nivel literario, es indudable que recordemos la magnífica obra de George Orwell, «1984», en donde el gobierno lograba que el lenguaje fuera recortado, que palabras que resultaban ofensivas para ellos, fueran descartadas de la nueva edición del diccionario, que sinónimos, antónimos, diminutivos, superlativos, etc., que se consideraban inútiles para la vida, fueran borradas de la historia lingüística.
En la actualidad, esto se encuentra en duda pues, aunque haya enormes debates sobre qué palabra usar o no, también existen múltiples nacimientos en todo el mundo. Gracias a la tecnología, a las redes sociales, a nuevos descubrimientos en todos aspectos, a la curiosidad, sobre todo, de la gente que quiere que las palabras no se olviden, nace este nuevo léxico que, más que disminuir, aumenta. Es genial, pero lo más importante no es que aparezcan sino que sean usadas. ¿Ustedes emplean la palabra rimbombante, o plicar, o furúnculo, o burocracia, u ojal? Bueno, otros sí, y hay muchísimas palabras que desconocemos y que, sin saberlo, se encuentran a nuestro alrededor.
En esta colección de palabras, Laura García Arroyo nos cuenta la historia de cómo dio con ellas, de cómo las quiso, de cómo las adoptó en su vocabulario, y de cómo se ha adueñado de cada una. Funderelele Y Más Hallazgos De La Lengua es un pequeño diccionario personal que también funciona como diario, como enseñanza y como ensayos lingüísticos.
Laura García Arroyo (1975, Madrid). Lexicógrafa, traductora,
editora, correctora de estilo, escritora, periodista y promotora
cultural española. Se naturalizó mexicana en 2007. Licenciada
en Traducción e Interpretación por la Universidad Pontificia
Comillas UPC
, Madrid. Colabora en diferentes revistas, en MVS
Radio
, en Charros vs Gángsters y con Alejandro Cacho
y Pamela Cerdeira.
Ha trabajado en el ámbito editorial en Estados Unidos, Francia,
Inglaterra, Italia y México. Redactora de diccionarios de francés,
inglés, latín, sinónimos y antónimos. Ha sido editora de revistas
y libros de texto, articulista, guionista y correctora de estilo.
En 2000, llegó a México para dirigir el departamento de
lexicología de Ediciones SM. En 2002, Pablo Boullosa la invitó
a participar en el programa televisivo Barra de Letras de Canal 22. Desde 2003, conduce el programa de televisión La Dichosa Palabra de Canal 22.
El libro funciona de tantas maneras que se vuelve, desde su primera leída, en un imprescindible en nuestras bibliotecas personales. Su estructura juguetona se vuelve un antidiccionario y es que lo es también en su fondo literario, no se trata de decir sólo el significado de la palabra en cuestión, sino de contar su origen, de contar cómo llegó a conocerse y un poco de su uso. Esto se vuelve muy persona pues Laura García, con su calidad de escritora, hace que cada experiencia de encuentro se vuelva muy cercana. Conocemos no sólo la historia de la palabra, sino momentos de la vida de la autora, de su infancia, de su vida romántica, familiar, y de su vida profesional. La estructura de comenzar por la Z y terminar con la A recuerda a a varias obras que tratan de dejar lo ortodoxo de los libros a un lado e innovar en ella. Ademas, nos da una razón muy clara: podemos abrirlo en cualquier página, cualquier día, y encontrar una nueva palabra y un nuevo significado.
Sin duda, después de su primer libro, «Enrededados», este también se ha colocado como uno de aquellos que nos sorprenden más de lo que esperábamos. Las palabras no sólo son eso, palabras que se han encontrado, son momentos de la vida que le dan sentido a cada día, con lo que expresamos nuestro sentir, y con lo que comunicamos cada significado del mundo.

Si quieren verla hablando sobre las letras y su amor a ellas, pueden hacerlo aquí.

• FICHA TÉCNICA •
Título Original: Funderelele Y Más Hallazgos De La Lengua
Autor: Laura García Arroyo
Año: 2018
ISBN: 978-607-07-4588-1
Páginas: 152
Editorial: Destino
• FRASES •
• Las palabras son lo que comunican y la historia que cuentan.
• Las palabras transmiten mensajes. Pero también comunican emociones; y para reconocer si son apasionadas, indiferentes, dolorosas, temibles, felices... hay que detenerse a observarlas.

 Calificación: 9/10 

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