La La Land: Una Historia De Amor

Los sueños, sueños son, y sólo hace falta un poco de empuje para que la acción y el sueño se convierta en realidad. Todos tenemos sueños, vivimos con expectativas cada día de lo que será nuestro futuro, soñamos despiertos a cada hora y nos sorprendemos por el resultado obtenido. Soñamos con las personas que nos rodean y soñamos que encontramos lo que deseamos, que alcanzamos nuestros propios ideales. Entre esos sueños, se encuentran el amor y la realización.
Respecto al amor hemos hablado bastante, y ya sabemos qué es (respecto a lo que cada uno cree que es por lo que ha visto y ha vivido). Respecto a los sueños de realización, no sólo se trata de ser mejor cada día y conseguir lo que, desde niños, quisimos ser, sino llegar a una plenitud y tranquilidad excepcional. Lograr nuestros sueños sólo es una parte del viaje, mantenerse en ese lugar, es lo complicado.
Eso es lo que nos cuenta La La Land, una historia de amor mezclada con una historia de sueños realizados.
SINOPSISMia Dolan es una barista que sueña con convertirse en una actriz de gran calidad, y para ello asiste a diferentes llamados y castings, pero no consigue ninguno. Cree que nunca logrará llegar a él, pero la perseverancia puede traer algo bueno. Sebastian Wilder es un pianista y amante del jazz que pierde su trabajo por tocar jazz clásico en vez de canciones navideñas. Los dos se encontrarán y, a pesar de las diferencias que existen entre ambos, surgirá un romance que los hará sentir mejor y los ayudará a cumplir sus sueños.
No hay muchas palabras qué decir frente a una excelente película. Lo que hayan dicho otros seguro habrá sido mejor, y aunque diga algo diferente sin duda no logrará transmitir lo que la propia película hace. Es mágica, al borde de la fantasía y la realidad, es comedia, pero también es drama, y es romance, de aquél que se queda durante bastantes días intentado encontrar una historia de amor como la de los protagonistas (exceptuando el final, claro está, supongo; o quizá no).
La película tiene dos cosas que salen a relucir como grandes grupos que reúnen a lo restante. El primero podemos denominarlo: Historia. La historia nos presenta una historia romántica, como hemos visto muchas veces, chico y chica se encuentran por casualidad y parece que sus diferencias los hacen acercarse hasta que formalizan una relación, esto deviene en éxitos de ambos, pero también en decisiones que los alejan. Díganme películas sobre esto mismo y tendremos una lista interminable. Pero lo que la hace tan particular y diferente de las demás es que los personajes son más cercanos a la verdad (independientemente de que sean una actriz y un músico, y no un ingeniero y una secretaria, por poner un ejemplo), algo que nos recuerda a la serie de Netflix, «Love».
Además, la historia no sólo es el romance, es el encuentro de las dos personas y sus diferencias, de los sueños que quieren alcanzar y de los que conseguirán gracias al apoyo del otro. Es una oda al romance, al amor y al enamoramiento que ocurre pocas veces, porque como vieron, dura un año, un año en el que ocurren varias cosas y que, por desgracia, tiene un comienzo y un final. Los sueños forman parte vital de la historia y es el punto central de la inercia de los protagonistas. Por un lado, ser actriz, por otro, ser músico. Cada uno bien podría abandonar su sueño y quedarse en el sitio en el que está, pero no lo hacen, porque es perseverancia, es luchar por ello, es saber que, aunque mil veces no se consiga nada, la siguiente podrá ser.
Una segunda parte podemos llamarla: Aspectos Técnicos, y se refiere a todo lo relacionado con el trabajo que se tuvo que realizar para conseguir esta obra de arte. En primer lugar, el director le da vida propia a la cinta, así como lo hizo con «Whiplash» lo hace con «La La Land» donde continua hablando de los sueños, de las música y del trabajo para conseguirlo. Las tomas que logra son maravillosas, el seguimiento a los personajes es muy bueno y los planos secuencias son bien elaborados (como en la escena introductoria). La fotografía, el diseño de producción y el vestuario, todo lo visual, es asombroso, esa es la parte que logra acercarnos más a la fantasía, es la creación de nuestros sueños a la vista. Nada como ver esos colores vivos y oscuros para sentirnos dentro de sus mentes, cosa que llega al auge en la escena final, en aquel epílogo ficticio que a muchos les hubiera gustado ver. Pero así es la vida, epílogos que no llegamos a vivir.
En general, la película también es un homenaje a los musicales (el único aspecto que, en una opinión particular, no me gusta, pero debo reconocer que funciona en la cinta), al baile (la referencia a Fred Astaire es inconfundible), a la música y a los sueños. A lo antiguo, pero también a lo contemporáneo. Es un trabajo que muestra lo emocional y lo fácil que es arriesgarse. Después de verla uno se preguntará si la elección que han hecho los llevará a un camino mejor o peor, pero esa es la maravilla, desconocer el futuro.
Se planea, desde 2017, que la película se convierta en una obra de teatro para Broadway y que, posiblemente, los actores de la misma sean los que protagonicen la obra. Habrá que esperar pues ya han asado 3 años desde el anuncio.

• FICHA TÉCNICA •

Título Original: La La Land
Estreno: 31 de Agosto del 2016 [Venecia FF]. 9 de Diciembre del 2016 [USA]. 20 de Enero del 2017 [México].
Reparto: Emma Stone. Ryan Gosling. Amiée Conn. Terry Walters. Callie Hernandez. Jessica Rothe. Sonoya Mizuno. Rosemarie DeWitt. J.K. Simmons. Claudine Claudio. Jason Fuchs.
Director: Damien Chazelle
Género: Comedia. Drama. Musical.
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