El Símbolo Perdido

En todas las ciudades hay monumentos, hay estatuas, hay símbolos que, debido a que hemos pasado por ahí innumerables veces sin detenernos a verlos a detalle, hemos obviado hasta el punto de convertirlos en invisibles. Pero hay símbolos que permanecen en la historia y siguen dando de qué hablar a través de los años, de las décadas y de los siglos. Algunas personas que no han dejado esa parte de la historia en el olvido, siguen buscando la verdad y el sitio que desvele los misterios de aquellos símbolos.
De manera específica, Estados Unidos se encuentra dentro de una historia enriquecida de cientos de símbolos, misterios y encrucijadas que han seguido vivos desde su nacimiento y el primer mandato de George Washington. No sólo por su localización, por sus míticos y enormes construcciones, tampoco por la curiosa conexión de las fechas de construcción, sino por las sociedades que intervinieron en ellas.
De ellas se basa Dan Brown para darnos una de sus mejores novelas de toda su bibliografía, se trata de El Símbolo Perdido, la tercera novela de la saga del profesor Robert Langdon.
SINOPSISRobert Langdon es llamado para dar una oratoria de introducción a un evento donde estará Peter Solomon, un hombre que se ha convertido como en un segundo padre después de que su padre falleciera. Langdon llega al Capitolio de EEUU, pero no hay nadie, pero su sorpresa es mayor cuando la mano cercenada de Peter es encontrada en la sala. El símbolo que muestra será el comienzo de una búsqueda por los misterios más secretos de los masones. Pero tras él estará la CIA, el arquitecto del capitolio, masón de grado 33, y un hombre misterioso que hará todo por conseguir el secreto.
Mal'akh es un hombre tatuado casi por completo, sólo un espacio queda libre para el final, cuando su misión de encontrar el tesoro quede completa. Su misión topa con Katherine Solomon, hermana de Peter, que logra escapar y unirse con Robert. En su búsqueda, intentará cumplir los dos objetivos.
Me gustaría comenzar diciendo que es la mejor novela de la saga del profesor Robert Langdon por muchísimos motivos que explicaré más adelante, pero de manera general, no es porque sea la que tenga más misterios por resolver ni la que nos lleve por muchísimos sitios históricos que guarden en sus paredes o sótanos una variedad de símbolos ocultos, no, no es por eso, es por la buena historia, de manera general, que nos retrata en esta ocasión.
Comencemos con los personajes. Tras dos novelas en donde el profesor ha sido el principal, pensaríamos que lo hemos conocido casi todo de él, pero no, o al menos tampoco es que sepamos mucho. Es cierto que en las historias anteriores nos retrata varios puntos de su vida, conexiones con otras personas, aficiones, emociones, etc., pero tampoco nos ha contado mucho. En esta nueva novela conocemos algo más personal, una época de su infancia y juventud que no sabíamos, y eso es lo que la hace más cercana a nosotros (sin llegar a ser emocional). Esto es importante porque tampoco se trata de repetir lo mismo una y otra vez a través de las novelas del mismo personaje, sería aburrido. Las situaciones por las que pasa sí se ven similares a las anteriores, pero debido a cambio temático y de sitio, se siente no tan repetitivo.
Esto se potencia debido a la gran aportación de los personajes secundarios. En las anteriores novelas veíamos a la compañía femenina estar siempre con Langdon, ayudándole a descubrir las respuestas, y en esta ocasión se refresca debido a que los dos se encuentran a la mitad de la historia, un recurso bueno. De igual manera, el asesino en turno, al igual que Silas, representa un personaje con un pasado bien estructurado, pero un poco obvio desde sus primeras apariciones. Sin embargo, resulta bueno y bien hecho. Lo que más impacta, por supuesto sólo al inicio y con algunas remembranzas más adelante, es el personaje de Peter Solomon, quien tiene una carga paternal doble, no sólo por su hijo de sangre sino por Langdon, quien lo considera un segundo padre. Esto lo eleva de manera simbólica en la novela.
Ahora, a pesar de que hay muchas cosas novedosas, también sigue un formato ya conocido y que hemos descrito en las reseñas anteriores. La búsqueda de un tesoro en este caso nos lleva a conocer a los masones y a la historia de Estados Unidos junto con sus padres fundadores. El hecho de que sea o no verdad cada dato histórico o cada mención sobre la logia masónica, no implica que la novela sea más verdadera o falsa, hay que comprender que es ficción y no una obra de información. Cada mentira se vuelve una licencia poética o narrativa para crear más suspenso o intriga (tal como sucedió en las novelas anteriores). No vamos a discutir la veracidad de los hechos, sin embargo, es cierto que mezcla algunas cosas que son fáciles de averiguar y otras no tanto. Todo ello es lo que nos permite discutir el tema y lo que hace a una novela atractiva. Todo ello se conjuga con el la Ciencia Noética (verdadera) y que a través de varios artículos se ha dado a conocer de manera mundial (¿quién no ha visto el famoso experimento de los cristales de hielo?). Las dos vertientes de descubrimiento de información y personal nos llevan a un punto neural: nosotros somos los que podemos cambiar el mundo, desde uno mismo y desde la unión. El tema se pierde entre tanta ficción y narrativa, pero el mensaje es profundo y de lo mejor.
A pesar de que la novela tiene casi 800 páginas, es de fácil lectura, no tiene palabras rebuscadas y las pocas extrañas se revelan a través del discurso que se da. Sin duda es la mejor novela hasta ahora. Temática, personajes y desarrollo. Sigue siendo una novela para fanáticos del tema, pero sin duda, alguien que quiera introducirse al mundo de la intriga, sería la mejor opción.

Curiosidades:
• Se menciona la temática del Santo Grial y algunas sociedades religiosas, lo que la conecta con su antecesora, «El Código Da Vinci».
• Se menciona lo de sinceramente/sin cera, el cual se uso en su novela «La Fortaleza Digital».

• FICHA TÉCNICA •
Título Original: The Lost Symbol
Autor: Dan Brown
Año: 2009
ISBN: 978-607-07-0612-7
Páginas: 784
• FRASES •
• Todos tememos lo que no comprendemos.
• La muerte debe ser silenciosa.
• Hay un mundo oculto detrás de lo que está a la vista de todos. Para todos nosotros.

 Calificación: 9/10 

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2 comentarios

  1. Yo también considero a esta novela una de las mejores de Dan Brown.
    Muy buena reseña, Angel.

    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias por el comentario.
      Yo creo que es la mejor, sin duda, aunque cada quien tendrá su opinión.
      Saludos y cuidado.

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