Inferno

El mundo es nuestro hogar, pero no sólo nuestro, también de las casi 8 mil millones de personas que, en el 2019, habitamos en él. La vida es un regalo que cualquiera puede agradecer a quien su creencia le inste a hacerlo, pero también debemos tener en cuenta que el sitio que ahora poblamos no está hecho para que una cantidad como la nuestra habite en ella. La situación ideal era de 4 mil millones y casi se ha duplicado. Es por ello que las acciones que el gobierno mundial ha tenido van dirigidas al cuidado del medio ambiente, de los recursos naturales y del agua, por decir algunos de los más importantes.
Pero hay otras personas que, bajo la idea de que lo más importante no son las medidas de precaución sino crear un alto a la población, han creado movimientos ideológicos que, con gran cantidad de adeptos, tienen como principal nombre, transhumanistas. Este movimiento y creencia nos dice, grosso modo, que, con ayuda de la tecnología y de alteraciones genéticas, podemos legar a un punto en que los humanos seamos autosuficientes sin necesidad de echar a perder nuestro hogar con, por ejemplo, superpoblación.
Este tema es uno de los que propone Dan Brown en una entrega más de la serie del profesor Robert Langdon llamada Inferno.
SINOPSISEl profesor Robert Langdon ha despertado en un sitio desconocido. Una enfermera llamada Sienna Brooks le explica lo que le ha pasado y le pide que se tranquilice pues esta en Italia y no en EEUU. Pero la tranquilidad se ve rota cuando una mujer aparece para matarlo. Los dos escapan y van a la casa de Sienna, descubren que Langdon posee un biotubo con un mensaje aludiendo a Dante Alighieri. El misterio crece cuando se enteren que todo ha sido planeado por un transhumanista llamado Bertrand Zobrist y que, su plan para crear una nueva plaga, esté a punto de salir a la luz, o al agua. La OMS, el Consorcio (grupo en el que Zobrist se apoyó para alejarse de todos y crear su plaga) y la misma Sienna, serán los que vayan tras el profesor Langdon para evitar o hacer que el virus se propague. Pero el camino está llenó de simbología infernal, de Dante y de la ciencia.
Esta es la cuarta novela de la serie de Robert Langdon, como ya habíamos mencionado, pero lo que sucede es que produce una sensación ambivalente, de gusto, pero también de disgusto debido al planteamiento del tema. El libro tiene esa doble sensación pues hay muchas cosas que deja de lado respecto a los anteriores que lo hace sentir renovado, pero en su intento por querer ser algo mejor (no pretencioso, sólo querer ser mejor) no lo logra.
Veamos las diferencias. Desde un principio vemos el cambio debido a la introducción de la historia. Saber que Langdon se encuentra sufriendo de amnesia lo hace poner sus habilidades en desventaja, a menos que sea algo muy lógico para notarlo. Esto le da un atractivo porque vemos aún más normal al profesor. Si bien ya habíamos dicho que su actitud y sabiduría también tenía traspiés, en esta novela se ve más porque de eso se trata, de ir recuperando los recuerdos a través de una nueva búsqueda. De esta manera, la historia se modifica y crea algo nuevo a comparación de las anteriores.
El villano deja de ser alguien que los persigue para ser una sombra suya que quiere matarlos, a alguien que ya ha muerto, pero que su influencia y actos han persistido en el tiempo para que la amenaza que deben detener sea enorme. El fantasma se convierte su peor enemigo, en aquello que deben detener, además de terminar con su nueva búsqueda. Zobrist es todo aquello que no podemos evitar, que, aunque queramos llegar a solucionar, no lo logramos, por eso aquel final. Esto también cambia ligeramente ya que, en vez de que una mujer aparezca casi sin motivos o sin una real explicación para unirse a él, la doctora Sienna sí la tiene, le creemos el hecho de que haga lo que sea por su paciente (por supuesto, después sabemos su intención oculta, pero desde el inicio es verosimil su actitud), y quizá sea la mejor acompañante de Robert en los 4 libros ya leídos. Una excelente compañera que hace lo que sea por caernos bien, por traicionarnos y por movernos el corazón con ese final apabullante (personal).
Por supuesto, no podemos dejar de mencionar el camino que recorren los personajes, los sitios maravillosos que, sin estar presente, visitamos como si se tratara de nuestra propia casa. En eso Dan Brown llevará una buena ventaja, su descripción exhaustiva de los museos, iglesias, sitios arquitectónicos, sitios históricos, etc., es lo que le da un toque único. Y junto con ello el uso de la simbología y de los acertijos, aunado al tema particular usado en cada novela. Y esto es, lo que viene a continuación, lo más importante y lo que nos deja un sabor agridulce al final de la novela.
En las novelas anteriores, el tópico que usa para recrear sus historias y el suspenso ha sido muchísimo mayor que el de ahora, y eso que tenía en sus manos una crítica mucho más fuerte por el momento actual y cierto que dice en algunas partes. El transhumanismo es un tema delicado, no sólo por el hecho de la superpoblación, como lo menciona la novela, sino por tantas cosas que no se dicen, y es por ello que, al tocarlo en la narración, queda menguado, sin potencia y sin una fuerza que hubiera sido mucho mayor. El efecto es bueno cuando el personaje de Zobrist aparece mencionando su plan y sus datos, pero baja considerablemente ante su personalidad que lo pone en primer lugar y en segundo al tema. Esto también deja al transhumanismo en segundo o en tercer lugar, pues lo más importante es Dante y su vida poética-laboral-romántica-simbólica.
Antes una espectacular idea, si bien no novedosa, pero si muy atractiva, el resultado queda como una historia que no sabe su potencial y no llega a mostrarlo por completo. ¿Por qué no utilizó 700 u 800 páginas como en El Símbolo Perdido, donde a través de flashbacks, de ideas, de conversaciones, de debates, de sugerencias, para plasmar un terror que viene de una plaga, de una reducción a la población? Los datos provocan cierto repelús, pero se pierde al proseguir la historia.

• FICHA TÉCNICA •
Título Original: Inferno
Autor: Dan Brown
Año: 2013
ISBN: 978-607-07-3615-5
Páginas: 552
• FRASES •
• Nada es más creativo o destructivo que una mente brillante con un propósito.
• Sólo hay un agente infeccioso que viaje más rápido que un virus... El miedo.
• El peor tipo de soledad en el mundo es la de ser malentendido. Puede llegar a provocar que uno pierda el contacto con la realidad.

 Calificación: 7/10 

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2 comentarios

  1. Hola, que interesante, ahora mismo estoy leyendo el Código Da Vinci, hace muchos años que ye lo había leído y tenía ganas de releerlo. Pero este también tiene buena pinta. Con tu permiso me lo llevo anotado. Saludos

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    1. Ohh, qué bien que lo estés releyendo. Por supuesto que agradezco tu lectura y espero que puedas leer todos los que conforman su serie.
      Gracias y saludos!

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